Entre los principales retos de su administración figuran la lucha contra la mora judicial, la insuficiencia de jueces y servidores judiciales, así como el paro de labores realizado por jueces y empleados administrativos del Poder Judicial, en reclamo de mejoras salariales y mejores condiciones de trabajo.
Huelga en el Poder Judicial: cómo Molina respondió al paro y qué aumentos aprobó
Esta protesta, realizada el pasado 21 de mayo, se convirtió en uno de los acontecimientos más relevantes de la gestión de Henry Molina. Como resultado, el Consejo del Poder Judicial, presidido por Molina, aprobó un aumento salarial del 30 % para jueces y juezas del país.
Asimismo, para los servidores judiciales administrativos de apoyo jurisdiccional, incluyendo secretarias, abogados ayudantes y oficinistas, se aprobaron reajustes salariales que oscilan entre un 35 % y un 50 %, dependiendo del cargo y la instancia. Estos incrementos serán aplicados de manera escalonada durante los años 2026 y 2027.
Crisis estructural: el edificio que estuvo a punto de colapsar durante su mandato
Otro de los desafíos enfrentados por la actual administración ocurrió el pasado año, cuando jueces denunciaron el deterioro estructural y el riesgo de colapso del antiguo edificio de la Corte de Apelación del Distrito Nacional. Las advertencias sobre grietas y fallas estructurales habían sido realizadas durante varios años.
La situación obligó al Poder Judicial a trasladar temporalmente estas dependencias al edificio de la Jurisdicción Inmobiliaria, donde actualmente operan las cortes de manera provisional, mientras se construye una nueva sede cercana al edificio de la Suprema Corte de Justicia (SCJ).
En materia de modernización, el Poder Judicial extendió el Sistema de Gestión de Casos (SGC) a las jurisdicciones penal e inmobiliaria, además de fortalecer las operaciones internas y los servicios en las áreas civil, comercial, laboral y otras.