Soberanía latinoamericana
“Las partes reafirman su apoyo al estatus de América Latina y el Caribe como zona de paz, respaldan a los países de la región en la elección independiente de sus vías de desarrollo y socios, y se oponen a cualquier acción que viole los propósitos y principios de la Carta de la ONU o que atente contra la soberanía y la seguridad de otros países”, señala el documento.
Ambos países rechazaron además “la injerencia de fuerzas externas en los asuntos internos de los países de América Latina y el Caribe bajo cualquier pretexto”.
La postura de Moscú y Pekín se produce en un contexto de tensiones con Estados Unidos. La declaración menciona, sin citar directamente a Washington, su rechazo a “el pérfido lanzamiento de ataques militares contra otros países” y al “uso hipócrita de las negociaciones como cobertura para preparar dichos ataques”, en aparente referencia a las acciones de Israel y EE.UU. contra Irán.
