A las autoridades del Ministerio de Educación:
Reciban un cordial saludo.
Me dirijo a ustedes con respeto, pero también con firmeza, para expresar mi preocupación sobre la forma en que se está llevando a cabo la 5ta etapa de la Evaluación de Desempeño Docente.
Como docente y director, entiendo la importancia de evaluar para mejorar. Sin embargo, lo que estamos viviendo en esta etapa no refleja el verdadero propósito de una evaluación formativa. Se percibe desorganización, falta de claridad en las orientaciones y una presión innecesaria sobre los docentes, quienes cada día dan lo mejor de sí en las aulas.
Es importante señalar que el Ministerio ha sido siempre muy exigente con el docente en el cumplimiento de sus responsabilidades, lo cual es válido. Pero esa misma exigencia debe reflejarse también en la planificación, la comunicación y el acompañamiento de los procesos que se implementan. La educación requiere coherencia.
El docente no es un enemigo del sistema, es su principal aliado. Por eso, la evaluación debe ser una herramienta para fortalecer, orientar y apoyar, no para generar incertidumbre ni desgaste.
Respetuosamente, exhorto al Ministerio de Educación a revisar esta etapa del proceso, a escuchar más al docente y a garantizar que cada acción esté bien organizada, clara y enfocada en la mejora continua.
Seguimos comprometidos con una educación de calidad, pero también necesitamos procesos justos, humanos y bien estructurados.
Atentamente,
Deofrandy Ventura