lunes, 5 de septiembre de 2016

El paralelismo de la santidad y la misericordia

Por el Lic. Eddy Arias Gómez

Fechas memorables son aquellas que permiten el recuerdo de un hecho o personas destacadas en fe y testimonio. Como lo es La Madre Calcuta, reconocida en el Siglo XX y XXI como una gran servidora de Cristo, Jesús, quien es la Divina Misericordia de Dios. Dicha religiosa se destacó por su espíritu de servicio, especialmente a los pobres. En el año que transcurre se le ha dedicado como el Año de la Misericordia para encajar con la bisagra con la Beatificación declarada por su santidad Papa Francisco el domingo 4 de septiembre. Para cumplir con los mandatos misericordioso d ela carta de Pablo a los Romanos 12,8ss.

Así mismo debes dar con las manos abiertas, presidir con dedicación y en tus obras de caridad mostrarte sonriente. Que el amor sea sincero, aborrezcan el mal y cuiden todo lo bueno. En el amor entre hermanos demuéstrense cariño unos a otros como más dignos.

En el cumplimiento del deber no sean flojos. En el Espíritu sean fervorosos y sirvan al Señor. Tenga esperanza y estén alegres. En las pruebas sean pacientes. Oren en todo tiempo. Compartan las necesidades de los otros cristianos. Con los que estén de paso sean solícitos para recibirlas en su casa. Bendigan a quienes les persigan, bendigan y no maldigan. Alégrense con los que se alegran. Lloren con los que lloran. Vivan en armonía el uno con el otro.

No busque en las grandezas, sino vayan a lo humilde. No se tome por unos sabios. No devuelvan a nadie mal personal. Procuren ganarse el aprecio de todos los hombres y mujeres. Hagan lo posible en cuanto de ustedes dependa, para vivir en paz con todos, sean comprensivos con los de conciencia más débil en vez de criticar sus malos escrúpulos.


La Misericordia abre camino para la santidad. ¡Madre Teresa de Calcuta, Ruega por Nosotros.