Mao-. El problema de la drogadicción es un flagelo que
crece en la provincia Valverde, en donde son constantes las denuncias sobre la
supuesta complicidad de las autoridades que están llamadas a enfrentar este
mal.
Mientras los puntos de venta de estupefacientes se
multiplican de manera alarmante en barrios y comunidades de Esperanza, Laguna
Salada y Mao, los organismos llamados a enfrentar la situación son embarrados
con denuncias sobre cobro de peaje para permitir que estos operen.
Las denuncias sobre la complicad de la DNCD y el DICAN van desde
supuestamente cobrar miles de pesos semanalmente a los dueños de puntos de
drogas hasta la de alegadamente incriminar a jóvenes inocentes poniéndole
sustancias controladas.
Ante la situación denunciada, personas que opinaron
sobre el tema en la condición de anonimato, condenaron también la actitud
pasiva de Ministerio Público y otras autoridades que nada hacen para corregir
el problema.
