Santo Domingo.-Dos horas antes de emprender su viaje al
exterior en busca de un mejor porvenir para ella y su familia, la muerte le
cerró las puertas y frustró para siempre el sueño de Roberta Angomás Cepeda,
cuando su esposo, Santos Delgado del Carmen, la asesinó, luego mató a su hija Yinauri
Del Carmen Delgado, a su suegra, Agripina Cepeda, y a su vecina más
cercana, Ana Luisa Ventura.
Angomás Cepeda había reservado vuelo para el mediodía
de ayer para viajar a la
Isla Guadalupe. Dos horas antes, a las 10:00, su cuerpo y el
de las otras tres víctimas yacían tendidos sobre pisos salpicados de mucha
sangre, una tragedia que horrorizó al vencindario del sector Villa Esfuerzo,
en El Almirante, Santo Domingo Este, donde, en la Calle Ercilia Pepín
número 14, vivía la mujer y sus parientes.
Ese día, todo parecía normal entre la pareja. Santos Delgado
del Carmen se levantó sereno, lavó su carro, un Toyota Corolla, negro, limpió
el contén y luego entró a la casa y se sentó a compartir con su esposa,
Roberta, y su hija, Yinauri. Minutos después, llegó la vecina, Ana Luisa
Ventura, para hacer una oración e implorar a Dios para que a Roberta le
fuera bien en su viaje.
En medio del ritual religioso, Del Carmen
se paró del mueble en el que estaba sentado, orando, entró al aposento, tomó su
pistola y comenzó a disparar. Primero asesinó a su esposa, Roberta, luego a su
hija y después a la suegra. Por último, le disparó a la vecina, que había
salido huyendo, pero una bala la alcanzó mientras intentaba escapar por
la parte trasera de la vivienda. Su cuerpo quedó atrapado en un callejón.
El episodio criminal no había concluido cuando al victimario
se le terminaron las balas, pues tenía la intención de suicidarse. Entonces,
según una versión de los vecinos, buscó un cuchillo y comenzó a apuñalarse en
el estómago. No pudo consumar su suicidio, se dio la voz de alerta
y llegó la policía. La suegra todavía estaba viva y fue llevada al hospital
Darío Contreras, donde murió al llegar. El asesino fue también internado en ese
centro de salud, pero está fuera de peligro. Fue trasladado a la Policía para fines de
investigación y sometimiento a la justicia.
Después de la policía, al lugar llegaron técnicos del
Instituto Nacional de Ciencias Forenses y con ellos la médico legista, Cándida
Correa, quien después de hacer el levantamiento de tres de los
cadáveres dijo a los medios de comunicación que todos presentaban
heridas de balas. No ofreció mayores detalles. “Posteriormente
daremos un informe pormenorizado de lo que encontramos”, dijo.
Más adelante, miembros del Inacif llevaron los
cadáveres a su sede para practicarles las autopsias de lugar.
Roberta Angomás y Santos Delgado dejan en la
orfandad a tres hijos, mientras que la vecina, Ana Luisa Ventura, deja a
sus dos vástagos, Railin Reinoso, de 20 años de edad, con problemas de
discapacidad, y Raini Luis Reinoso Ventura, de 23 años. Este último es
repartidor del periódico El Día.
Se trata un crimen múltiple ocurrido a distancia en
tiempo de cuatro años a otro en el que también fueron asesinadas cuatro
mujeres a manos de un hombre. El anterior fue el 30 de diciembre de 2012 en el
sector Invivienda, próximo al sector Villa Esperanza, donde ocurrió la tragedia
de ayer.