Santo Domingo.-Dos diputados electos en los comicios del
pasado 15 de mayo han sido acusados en el pasado de lavado de activos y tráfico
de drogas, siendo incluso procesados por tribunales de República Dominicana y
de Estados Unidos.
Los futuros legisladores son Franklin Romero y Sergio Moya
de la Cruz , que
habrían ganado asientos en el Congreso Nacional en representación del Distrito
Nacional y de la provincia Duarte, de acuerdo con los resultados provisionales
de la Junta Central
Electoral (JCE).
Moya de la
Cruz , conocido como Gory, electo por la circunscripción 3 del
Distrito Nacional, fue acusado en julio de 1998 por la Dirección Nacional
de Control de Drogas (DNCD) de lavar unos US$300 millones junto a otras 14
personas.
En marzo del año 2000 tanto Moya como otras tres personas
fueron descargadas “por insuficiencia de pruebas” por la Segunda Cámara
Penal, a la cabeza de la jueza Ilsis Muñoz. Durante el proceso judicial, el
representante del ministerio público fue Germán Miranda Villalona, procurador
adjunto en materia de lavado de activos de la Procuraduría General
de la República.
Villalona pidió que el hoy político del Partido
Revolucionario Moderno (PRM) fuera condenado a ocho años de prisión. “La jueza
dijo que si bien es cierto que la íntima convicción es una facultad del juez
para evaluar el derecho y los motivos de un caso, no menos cierto es que la
decisión debe estar basada en pruebas que según la sentencia no fueron
aportadas por el representante del ministerio público”, según consta en una
publicación del periódico El Nacional, suscrita por el periodista Pedro Castro,
el viernes 24 de marzo del año 2000.
En marzo de este 2016, el hoy procurador adjunto Miranda
Villalona declaró que se investigaba a entre 10 y 20 candidatos a puestos
electivos en las pasadas elecciones por presuntamente tener algún tipo de
vinculación con lavado de dinero y la venta de narcóticos. Aun se está a la
espera de los resultados de la investigación.
El caso del futuro diputado Franklin Romero se conoció en un
tribunal de Nueva York, Estados Unidos, luego de que fuera detenido en Panamá
cuando iba a abordar un crucero en 2011. Se trata del dueño del sello
discográfico Premium Latin Music, que firmó al desaparecido grupo bachatero
Aventura.
Romero habría sido condenado a un año de prisión probatoria
tras admitir que facilitó comunicaciones con la intención de distribuir
sustancias narcóticas controladas. La publicación sobre su condena se produjo
en el año 2012, firmada por el periodista Fausto Rosario Adames para
Acento.com.do. La condena suponía una libertad supervisada y fue emitida por el
juez Lawrence McKenna, del Distrito Sur en la ciudad de Nueva York.
El nombre de Sergio Moya también surge en los
interrogatorios de Winston Rizik Rodríguez, otro acusado de narcotráfico, quien
habría declarado su enemistad con Jesús Pascual Cabrera porque se opuso “a que
mate a un amigo suyo de nombre Sergio Moya, lo que provocó que fuera objeto de
varios atentados para asesinarlo”, según recoge el diario El Caribe el 8 de
septiembre de 2014, a
la firma de Genris Agramonte.
“Él me hizo un atentado y tiene miedo de que yo tome
represalia porque me opuse a que matara a un amigo mío, a Sergio Moya”, dijo
Rizik Rodríguez según recoge el periódico en esa fecha.