domingo, 19 de octubre de 2014

Rectificar a tiempo y con altura fue una medida sabia y oportuna

Por: Lic. Parmenio Paulino Nuesi.- El pasado 14 de octubre recibí una llamada que me satisfizo grandemente.  El Director del Distrito Escolar 11-06 de Los Hidalgos-Guananico me informaba bien temprano, que el proyecto de trasladar a los estudiantes del TV-Centro Isabel Luna de Marmolejos a un lugar fuera de su escuela para dar paso a la tanda extendida no se iba a materializar, pues según sus propias palabras todo quedaría en su estado normal, ya que según me señaló: “pese a las gestiones realizadas no se ha podido obtener un lugar apropiado para que se le imparta docencia a los estudiantes del TV-Centro”.-

Ya unos días antes me había llamado también el Director del Centro Educativo Isabel Luna, quien reconoció las deficiencias del Club Acción y Luz para recibir a casi un centenar de estudiantes e impartirle docencia allí, lugar que al principio trataron de presentarlo e imponerlo como un local apropiado y de uso publico.

Desde un principio les advertimos de esa situación a los representantes de educación en nuestra zona mediante un documento muy bien ponderado y se ignoró nuestra propuesta, contrario a ello se inició una campaña negativa contra el Club Acción y Luz y de su presidente, la cual soportamos estoicamente hasta que resplandeciera la verdad; y la verdad llegó. Campaña de descrédito que estuvo encabezada por Juan Ramón Herrera y sus iguales, la cual duró el mismo tiempo que dura una cucaracha en un gallinero.  

¨Creo que la lesión valió la pena ya que se puso de manifiesto el precedente del respeto a la propiedad privada¨.-

Hoy que ese episodio ha quedado definitivamente cerrado, ratificamos el compromiso social con nuestra comunidad, de continuar contribuyendo con las mejores causas, como siempre lo hemos hecho y en especial con la causa educativa, sin importar el tamaño del adversario, pero, consciente de que al final y a su debido tiempo todos unidos debemos lograr la implementación de la tanda extendida sin lesionar los derechos fundamentales que otorgan las leyes y la constitución a las organizaciones privadas para disponer de sus bienes como es el caso.