El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha congelado por sorpresa el empalme que ya estaba en marcha con el gobierno saliente de Gustavo Petro. “Acabo de darle instrucciones al señor vicepresidente electo de la República para que suspenda de manera inmediata el proceso de empalme con el gobierno corrupto que termina su periodo, un gobierno que, con sus decisiones y su conducta, pretende destruir a Colombia”, escribió el abogado de ultraderecha a primera hora de este martes en sus redes sociales, a un mes exacto del traspaso de poder del próximo 7 de agosto.
El llamado empalme, las reuniones entre los equipos entrante y saliente para hacer una entrega organizada del Ejecutivo, se había iniciado la semana anterior con la ausencia de Petro y De la Espriella, y en cabeza del vicepresidente electo José Manuel Restrepo de un lado, y del ministro de Hacienda, Germán Ávila, del otro. Pese a las tensiones, había avanzado con relativa normalidad.
“Mi deber es proteger los intereses de la Nación y garantizar una transición seria, transparente y al servicio de los colombianos, nunca legitimar el desastre ni el desconocimiento del orden constitucional”, añadió en su mensaje De la Espriella. “En el transcurso de la mañana me dirigiré a la Nación a través de mis redes sociales para explicarles a todos los colombianos las razones de esta decisión y las medidas que adoptaré de inmediato”, anunció sin ahondar en los detalles.