jueves, 28 de agosto de 2025

Corrupción e incompetencia.-

* Pacientes que mueren esperando cuidados básicos


Por Omar Santana.- 
No vamos bien cuando los pacientes enfermos no encuentran cuidados dignos en los hospitales públicos. Cuando un paciente huye expulsado por la pestilencia del área de emergencias del hospital Jaime Mota, en Barahona.

Tampoco vamos bien cuando un paciente debe cargar con abanicos de su casa porque la habitación donde está interno carece de ventilación. Y mucho menos cuando en un hospital de referencia nacional, como el Darío Contreras, no existe un ecocardiograma para realizar un estudio básico.

Peor aún es cuando la familia se embarca en un recorrido cual "Niágara en bicicleta", de 180 kilómetros de distancia en busca de una cama de cuidados intensivos en un lugar que cuente con los equipos necesarios para mantener con vida a un enfermo.

O que un paciente no llegue en un tiempo prudente porque la ambulancia hubo que empujarla. (Este caso en particular ha sido citado anteriormente por este columnista). Ante realidades como estas, la impotencia obliga a mirar atrás. Hemos sido víctimas de la corrupción durante demasiado tiempo.

El robo consuetudinario impide que hoy gocemos de mejores servicios de salud. Imperdonable. 

El caso de Juan Alexis Medina, la OISOE y la empresa Domedical Supply, es un ejemplo: 257 millones de pesos para abastecer hospitales con equipos que nunca aparecieron, según la Cámara de Cuentas. Ahí, al menos por ahora, hubo condena.

Pero la corrupción administrativa es más antigua. Hay edificaciones supuestamente sobrevaloradas que nunca llegaron a ser investigadas y clínicas y farmacias que se instalaron con equipos que fueron comprados con dinero público.

Ahora, ¿por qué razón la incompetencia es menos dañina que la corrupción?

No puede ser invisible que, mientras se reparten bonos y cariñitos de temporada, la gente muera en busca de salud

PD: en todos los casos relatados en este comentario, los pacientes murieron

Periodista dominicano. Ha trabajado en los periódicos Diario Libre, El Caribe y Listín Diario donde ha ejercido cubriendo las fuentes de deportes y ciudad. Ha trabajado en radio, televisión y proyectos digitales.