jueves, 7 de marzo de 2019

Mírate en el espejo


Por el Doctor José Pérez

Tras darse cuenta de cómo su esposa, la hermosa Mencía, había sido violada y maltratada; mirando como su entera raza estaba siendo diezmada, sometida a los tormentos más crueles por los perversos hombres que se llamaban cristianos y que fungían una cruz como estandarte; viendo que esos mismos hombres usaban los feroces perros llamados Alanos para que no sólo mordieran a los taínos, sino para que les sacaran las tripas y sus entrañas; y al convencerse de que aquellos extraños que habían llegado en tres barcos eran verdaderos inhumanos depravados, pregoneros de la destrucción y la barbarie que había caído sobre la isla como una plaga infernal; el joven Guarocuya se las arregló para hacerse seguir por muchos de los pocos que todavía habían sobrevivido el  holocausto, y se internó con ellos en las serranías y las alturas del Bahoruco.

Se levantaron, se adentraron y se fortificaron allí, no únicamente para enfrentarse al intruso con las inferiores armas que poseían, sino principalmente porque ya no soportaban más; para huir asqueados de las infamias y atrocidades nunca antes vistas u oídas en los contornos de aquellas prístinas tierras, paraíso en que una vez se había vivido en paz. Pero no importó cuán alto en la montaña se fuera el Taíno, pues el canalla invasor lo persiguió hasta allá arriba y, aunque mañosamente, después de años informara de la firma de un llamado “Tratado de Paz”; ya era muy tarde, los desalmados carniceros habían exterminado la cobriza raza.

Al igual que los africanos, que tuvieron que lidiar con los malvados misioneros cristianos, enviados por  los europeos para imponerles creencias y prepararlos para que se dejaran robar mientras los ponían a mirar hacia el cielo en busca de nada; los indefensos Taínos, por más valientes y valerosos que fueran, nunca se pudieron enfrentar de igual a igual contra los avanzados armamentos de los miserables   invasores. Esta era una contienda que los viejos y experimentados Caciques sabían que estaba destinada a ser perdida; que el intruso era demasiado poderoso, con sus caballos, sus terribles perros Alanos, los arcabuces ,trabucos, bombardas, ballestas con sus virotes, los falconetes y las culebrinas. En menos de cien años de la plaga haber pisado la isla quisqueyana, los Tainos ya eran historia.

No que el malazo lograría tanto con la macabra empresa. No poseía la isla reservas de petróleo, como tampoco minas de oro o de diamantes para explotar, y  enriquecer las monarquías, y saciar los apetitos comerciales de una Clase Social que, habiendo  recientemente  nacido, ya empezaba a enseñar sus zarpas, y a  apropiarse de las riquezas del planeta para ponerlas en manos de unos pocos. Pero sí lograron establecer el territorio como avanzada para, como un pulpo de 8 sifones, sifonear todas las riquezas de Latino américa; y de esa manera atiborrar las arcas de los reyes europeos, que veían hacerse realidad sus acariciados sueños y ambiciosas expectativas, no importando que ello fuera sobre la sangre, el grito doloroso y  el lastimoso llanto de incalculables millones de humanos.

Se podría a apostar “Escudo a Moriqueta” que si se hiciera una encuesta seria e imparcial en la población, por medio de la cual se le solicite su opinión en favor de Enriquillo o sus Atormentadores, el indio se les iría muy por encima, ganándose la simpatía de la mayoría de las gentes encuestadas. Y ello sería no sólo porque las personas naturalmente sientan un especial interés y querencia por el que está en desventaja, sino porque la gente admira la Hidalguía y la Honestidad. Indiscutiblemente que Enriquillo demostró tener más Hidalguía que los llamados “Hidalgos”, quienes fueron en su amplia mayoría, una partida de hienas voraces, ladrones, violadores y criminales, capaces de cometer los más aborrecibles actos de crueldad para obtener ventajas, e implantar creencias religiosas que les permitieran apropiarse de lo ajeno.   

El Mar Caribe es una área del Océano Atlántico que, además de cubrir diversas islas también cuenta con la parte norte de Suramérica. El que se le llamara “Caribe” tiene que ver con los aborígenes o nativos habitantes de aquella región, los temidos y aguerridos Caribes. Según reportes de los cronistas de aquella época, y que han sido avalados por los Estudiosos, estos fueron los más valerosos y violentos “indios” con que los “Conquistadores” tuvieron que enfrentarse, en su empresa de dominar estos territorios y establecer sus influencias; incluso superando por su fiereza a los altivos Araucanos.

Debido a la mezcla de los tres principales grupos que contribuyeron a formación de las características étnicas de los Latinoamericanos, la Original o “indígena”, que vivía y pertenecía en estas tierras; la Española, que fueron los que llegaron, trayendo la violencia externa y las creencias religiosas que siempre la acompañan; y la Africana, que no “llegaron”, los africanos, pero que los trajeron a la fuerza, en contra de su voluntad, obligados y encadenados; naturalmente esas características y rasgos se acentúan y se manifiestan de forma distinta en cada uno de los países que forman  estas partes del mundo. De aquí procede que cada una de las naciones de América Latina luzcamos como lucimos y seamos como somos.

Cada uno de los Pueblos del mundo tienen sus propias historias que contar y, como tal, cantan al mundo con orgullo las proezas de los líderes que lucharon, emanciparon, independizaron y crearon el específico territorio político donde ellos se asientan. Empezando con Haití, que fuera el primer país de nuestra zona en lograr su Independencia en el año 1804,el Siglo XIX fue significativamente tumultuoso, con casi todas las naciones levantándose contra el dominio del pulpo europeo, logrando en cierto modo liberarse de su rapiña, pero no de su maligna, hipócrita, racista y religiosa influencia, que impone el Poder del Blanco, y que nos promueve como “Poca Cosa”.

Ha sido casi una costumbre, y una admirable cualidad entre nosotros el que los Latino Americanos somos vehementes patriotas, poniendo nuestros países antes que nada, no importa donde uno viva. Esta ha sido una característica que se formó desde aquellos tiempos convulsos, y se ha ido renovando y renovando de generaciones en generaciones. A uno le hierve la sangre cuando escucha su Himno o mira su Bandera, o cuando se mencionan las épicas de nuestros héroes y próceres; de cómo ellos ofrendaron su sangre y sus vidas por nuestra liberación y nuestra libertad.

Por supuesto que nadie debía esperar que aquella admirable manera de proceder del Latino se haya mantenido incólume, como algo que se escribiera con tinta imborrable, o en una piedra inmutable, que no haya podido ser mellada y agrietada por los vientos del tiempo; pues los tiempos han cambiado y así ha cambiado el proceder del humano, y su forma de pensar también. La Sociedad Humana ha sido objeto de un asalto en sus más profundos estratos de sostén. Y las conductas que ayer fueron vistas como deshonrosas y vergonzosas, hoy son incluso objeto de aplausos y aceptación, aunque su base sea superficial y meteórica.

Hasta cierto punto, los anti-héroes de hoy abogan y exigen tener el mismo reconocimiento y respeto que se les dispensara a los que realmente se lo ganaron por medio del altruismo, dedicación, entrega y sacrificio; palabras que se han ido borrando del léxico cotidiano, dejando un sentido de orfandad en la población humana. Disfrutando esos anti-héroes las asqueantes oportunidades que les generan las supra estructuras impuestas por el Sistema  que domina gran parte del mundo. Ellos viven confortables nadando de aquí para allá en el turbio y descompuesto lago que el propio Sistema les propicia.  

Siendo esto así, ya no causa tanta sorpresa cuando aparezca alguna persona que fuera capaz de llamar a que se  invada, se vulnere y se maltrate su propio país. Pero a pesar de ello, este acto como que no nos pasa por la garganta y se ve en nuestras tierras como un gesto degenerado y abyecto. Muchos dicen que esto es ser Vende Patria y que ese tipo de personas debían de ser aniquilados por traicioneros, y por haberse vendido al enemigo, poniendo en peligro la integridad territorial y la nacionalidad.   

Cuando los mendigos y pedidones comprados por el Hegemón con las migajas que les arroja como a cualquier perro realengo llaman al Clarín de la Guerra para complacer a su patrón, ellos al mismo tiempo  muestran sus sedientos anhelos para que se derrame sangre ajena, que es “la única sangre que no duele”. Pero ahora ha sucedido que todos los “angelitos” que escriben y predican al servicio del Imperio, han llegado a un Callejón sin salidas, y a un punto que los desenmascara. Primero, porque los países del área, incluyendo Venezuela, han exclamado: NO QUEREMOS GUERRA!

Segundo, porque ellos debían saber que Venezuela no es un “Chivito harto de Jobos” con quien el Jactancioso Bandolero que destruye países se las va a hallar tan fácil como para ir a  “coger los mangos bajitos”. El país tiene casi dos millones de milicianos fuertemente armados y entrenados; posee los aviones rusos Sukhoi-30, cuenta con modernas baterías antiaéreas Tierra-Aire para defender su espacio contra cualquier “intromisión”. Entonces cuentan con la altamente experimentada y patriótica Fuerza Armada Bolivariana, que son tan nacionalistas que hasta Bolívar, San Martín y Sucre se reirían desde sus tumbas al mirar su patriotismo y su entrega a la defensa de su pueblo.

Oh, antes de que se olvide; resulta que el territorio que es hoy Venezuela era precisamente el que ocuparon aquellos aguerridos indios, mencionados anteriormente, y que se conocieron como “Caribes”. Se podría imaginar que quizás corre en la sangre, pero los venezolanos han sido conocidos como la Cuna de los grandes precursores revolucionarios que ha tenido Latinoamérica. Insistimos que el caso de Venezuela nos concierne a todos los hispanos de aquí, pero también al mundo entero, pues aquí está la respuesta a la inquietud entre lo que quisiéramos ser y lo que nos obligan a ser. Es un campo de batalla donde se está decidiendo la Paz, la dignidad y el respeto a la Soberanía en el mundo.

A estas alturas del juego, todo el mundo debía de estar claro de que lo que acontece en Venezuela hoy, es el enfrentamiento, el pugilato entre dos mundos, el mundo que “no nos quiere dejar” y el mundo que “no le permiten entrar”. Al final de la confrontación los europeos van a tener que empezar a ensuciarse “sus manitos”, por fin ganándose las habichuelas y haciendo alguna tarea productiva, dejando de vivir del otro. Tal parece que los viejos días de “te engaño y te quito” están llegando a su ocaso. Lo único que faltaría es que la sufrida África se ponga los pantalones y les de dos patadas en el trasero y expulse a los violadores misioneros cristianos de sus territorios; que alguien finalmente grite: África para los africanos!!  

De aquí que, cuando el malandrín Jorge Ramos tiene que salir de Venezuela “con el rabito entre las nalgas”, no es más que un “galletón” para todos los que quieren que comiencen a sonar los Tambores de la Guerra en las pacíficas playas de América Latina. Este es un individuo que  ha hecho fortuna tratando de venderles a las gentes  que él es dizque “liberal”, pero siempre halando para el lado de los que se oponen al progreso y el avance de nuestra región. Un  detestable sujeto que es parte de la jauría que integran  Univisión, Globovisión, Galavisión, Vómitovision, Ralávision y todas las otras “Visiones” que el enemigo ha inventado para confundir al mundo, y para  propagar mentiras; pero que todas juntas  no valen “Ni un Peo de Cucú”.