Caracas.- Las protestas contra el gobierno de Nicolás
Maduro en las calles de Venezuela le han costado, por ahora, la vida a 16
personas, según la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos.
La ONG Observatorio Venezolano de Conflicto
Social(OVCS) detallaba algunas de esas muertes: tres personas en
Caracas, otras tres en el estado llanero de Barinas (oeste), dos más en cada
una de las regiones sureñas de Amazonas y Bolívar, otras dos en el estado de
Táchira, fronterizo con Colombia, y una en el estado occidental de Portuguesa.
Solo en
Caracas, se han producido en torno a unas 50 protestas. En el resto del
país, se desconoce la cifra total de enfrentamientos y manifestaciones. Durante
una de estas manifestaciones, en Caracas, el líder opositor Juan Guaidó se
autoproclamó presidente de Venezuela en un movimiento avalado
inmediatamente por EE.UU. y por varios países de América Latina con
el paso de las horas.
Una fuente de la Fiscalía había dicho antes a
Efe que se investigaban seis muertes en escenarios de protestas y que en la
parroquia de Sucre, en el oeste de Caracas, dos personas perdieron la vida en
las últimas horas “en hechos que no involucran a funcionarios del orden
público” y que ya estaban siendo investigados por fiscales.
El joven Alixon Pizani, de 16 años, fue la
primera víctima de las protestas al fallecer luego de ser herido herido con
arma de fuego la noche del martes en Caracas, informó el OVCS.
Medios locales aseguran que las víctimas del
estado Bolívar también recibieron disparos mientras participaban en saqueos.
Por su parte, la gobernadora del Táchira,
Laidy Gómez, indicó a través de la red social Twitter que
cinco personas recibieron disparos, y dos de ellas fallecieron tras presentar
“heridas a nivel de tórax y de región axilar”. Los hechos violentos de
Táchira se registraron en su capital, San Cristóbal.
Los seguidores del
gobierno también se movilizaron contra lo que ha llamado un golpe de Estado,
apoyado por Estados Unidos.
La red venezolana de
periodismo ciudadano Reporte Ya,
indicó que tanques de la Policía lanzaban gases lacrimógenos y balas contra
manifestantes en El Rosal, Caracas, mientras que en el estado de Yaracuy
informaba sobre la muerte de un hombre.
Amnistía Internacional manifestó
preocupación por el saldo de muertes que han dejado las recientes protestas, y
condenó el jueves en un comunicado que la respuesta del gobierno de Maduro ante
el reclamo de la población por la grave crisis sea sacar a las calles
funcionarios militares y policiales “aplicando su política de represión”.
Erika Guevara Rosas, directora para las
Américas de Amnistía Internacional, instó a Maduro y a otros miembros de su
gobierno a “frenar la represión” y a garantizar la vida e integridad de quienes
manifiestan en su contra.