Santo Domingo.-El pasado domingo a las 7:00 de la noche, la
familia González Nova sufrió otro hecho que les marcó. Francisco Vélez ( Tony), expareja de María
González Nova, se presentó a la vivienda de una de sus hermanas para cumplir
con sus palabras: quitarle la vida a sus familiares por esta
haberlo abandona.
Dos disparos alcanzaron a su hermana Julia Nova, quien murió camino al
hospital. Una de las balas casi
alcanza a otra de las hermanas, Anabel Nova, quien se refugió detrás de
una pared al presenciar el hecho.
Julia fue ultimada delante de su hijo de 14 años. Aquella noche, el pequeño logró
“agacharse” para protegerse del “delincuente” que cegaría la vida de su
madre.
“Me mató, me mató”, fueron las últimas palabras que expresó Julia Nova a
Anabel Nova luego que la expareja de su hermana le disparara de espaldas al
momento que fregaba unos trastes en la vivienda de Anabel, ubicada en el
sector Los Solares de El Almirante.
María González decidió pisar tierra
estadounidense para alcanzar su libertad y alejarse de los constantes maltratos
que recibía de su
expareja con quien tenía una relación de 10 años y había procreado tres hijos.
Sin embargo, la distancia desencadenó una pesadilla para esta familia.
Desde entonces las amenazas de muertes se han intensificado hacia las
hermanas y demás integrantes. Desde ayer martes en la mañana, miembros de la Policía Nacional brindan
protección a esta familia.
Señalaron que en el año 2009,
otra de las hermanas, Jacqueline González Nova, fue herida de dos disparos por
parte de Tony, luego de alegadas rencillas personales con su expareja,
con quien tenía alrededor de cinco días separados.
En ese mismo año, el hijo menor de María González tenía apenas dos años
cuando Tony en medio de una disputa familiar, le tomó el brazo y se lo
fracturó.
“Él nunca quiso ese niño porque mi hermana lo tuvo con otra pareja. Como el
niño se parece a su papá siempre ha sentido odio hacia él”, dijo Anabel Nova.
“Mi hermana se cansó de poner querellas que nunca resolvieron nada. Ella
sufría mucho con las amenazas que recibía de él cuando intentaba separarse. Le
decía que nos mataría y ella por temor volvía con él”, agregó.
Revela que una de las exparejas de Francisco Vélez también fue víctima de
las agresiones y amenazas de este hombre. Señala que esta mujer, con quien tuvo
una pareja de gemelos, recibió dos heridas corto punzante en una de sus
piernas.
“Nos sentimos acorralados, estamos como presos
mientras él está libre. Nuestros niños no pueden ni asistir a clases”, decía
Anabel.
Un comunicado de la Policía Nacional informa que el hombre acusado de
ultimar a excuñada es perseguido y que el caso se encuentra en proceso de
investigación.