viernes, 2 de noviembre de 2018

La otra cara de la huelga


Por Efraín Ortega

Es sorprendente que algunos se dejen guiar por los rancios comentarios de personas que conocen la verdad. Ellos que conmemoran el día internacional de la mujer, que llevan flores a lápidas durmientes para celebrar con actos sensacionalistas, la comodidad, el vivir bien a costa del sacrificio de inocentes.

Es cierto, las huelgas son desórdenes gratuitos que impiden dormir siestas con los bienes acumulados gracias al esfuerzo de unos y el sacrificio e inmolación de otros.

Esos charlatanes que nos enseñaron muchas verdades mientras aspiraban un pedazo del sagrado pastel de la lujuria, hoy confunden a las madres haciéndoles creer que las huelgas es una perdedera de tiempo y que se organizan para robar tiendecitas de gentes pobres y así hacerles creer que las huelgas no tienen razón de ser, porque la empañen unos cuantos ladrones.

Como no soy erudito y me faltan sapiencias, solo voy a recordarles a los maestros de la sabiduría, dos aspectos que ellos mismos me enseñaron cuando estaban al dorso de la página nacional. "Es decir del lado de la verdad"

¿Por qué se conmemora el día internacional de la mujer?

No fue porque unas cuantas mujeres ganaron un certamen de belleza. "De ninguna manera"

Fue porque entre otras cosas. El 25 de marzo de 1911, en una fábrica textil, donde se fabricaban camisas SHISTWAIST, un grupo de mujeres reclamaron mediante el recurso de la huelga, mejores condiciones de trabajo y como respuesta fueron quemadas dentro de esa misma fábrica donde murieron 123 mujeres y 23 hombres con edades desde 14 a 23 años de vida. Gracias a ese hecho hoy muchas personas hombres y mujeres se benefician de aquel agónico sufrimiento y llaman vándalos a los que luchan porque haya más seguridad y más seriedad en el manejo de los bienes públicos. Por ejemplo.