viernes, 31 de marzo de 2017

ADP Indivisible e indestructible

Por el Lic. Nicanor Hernández 

La Asociación Dominicana de Profesores es el gremio que agrupa a todos los docentes de la República Dominicana, sin importar la ideología política o creencia religiosa de cada miembro. De hecho, todos los partidos políticos relevantes en el escenario nacional están representados en el gremio a través de las llamadas corrientes magisteriales. 

Innumerables e intensas son las batallas que ha librado la ADP en el transcurso de su historia. 

El batallar de la ADP incluye triunfos, desilusiones, represión policial, maltrato físico, apresamientos y derramamiento de sangre de humildes e inofensivos maestros. 

Muchos han sido los logros y conquistas de la ADP en sus justas luchas. Logros y conquistas que incluyen el bienestar estudiantil a través de la entrega de libros gratuitos por parte del Estado, desayuno escolar y uniformes escolares. Para que se aplicara la ley del 4 por ciento fueron determinantes los reclamos de la ADP. 

En todo lo que ha tenido que ver con la aplicación de una educación de calidad ha dicho presente la Asociación Dominicana de Profesores.

La ADP es responsable de la dignificación de la carrera docente.

El señor ministro de Educación y algunos comunicadores han desatado una campaña mediática en contra del gremio magisterial. Campaña perversa que procura dañar la imagen de ese gremio en base al retorcimiento de la verdad. Querer reducir la lucha del magisterio nacional en este momento histórico al simple aumento salarial es una actitud propia de los espíritus mezquinos. Querer engañar a los padres, presentando ante sus ojos al maestro como un vago que no quiere trabajar es un acto de vulgar desinformación. Amenazar con cancelaciones de maestros por hacer reclamos justos, constituye un atentado a la libertad sindical. 

La verdad monda y lironda es que el señor ministro de Educación con su actitud prepotente e irónica lo que persigue es desacreditar la lucha magisterial y a la Asociación Dominicana de Profesores. Detrás de todo está la destrucción del más grande e importante gremio nacional. 


La ADP ha sobrevivido a muchas situaciones difíciles. Su historia y permanencia en el transcurso del tiempo nos enseñan que no hay fuerza ni voluntad capaz de lograr división ni destrucción en ella.

Mientras haya patria habrá ADP. Creer lo contrario es pompa de jabón y náuseas.