Santo Domingo.-
La organización política reconoce que otorgar visado es un
derecho legal y constitucional soberano del Gobierno de los Estados Unidos y
cualquier nación.
Sin embargo, considera que “la manera arbitraria en la que
le ha sido retirada la visa a un funcionario de uno de los estamentos del
Estado Dominicano constituye un atropello a la soberanía y al orgullo del
pueblo Dominicano”.
El PTD asegura que ese acto afecta las normales relaciones
entre los gobiernos de la República Dominicana y de los Estados Unidos y
afectar, además, los vínculos entre nuestros dos pueblos.
Llamó a todas las organizaciones políticas y sociales a
repudiar como un acto poco amistoso del gobierno de los Estados Unidos, al
tiempo que pide a este último revocar tan perjudicial decisión.
“Las relaciones entre los Estados Unidos de América y la República Dominicana
deben mantenerse en el marco del respeto mutuo, la soberanía de ambas naciones
y en conformidad con el derecho internacional”, concluye el PTD.