En término semántico perdón significa: Indulgencia,
remisión de deuda, misericordia, acción de perdonar.
Pero a pesar que tiene muchas
connotaciones, cuán dificil se hace a veces pronunciar esa palabra en momentos adecuados, sobre todo en nuestro medio. En otra cultura como Estados Unidos, por ejemplo, se utiliza la expression, “I’m
sorry” como desagravio a pequeñas ofensas.
Ahora
bien, ¿responder OK aclara todo?
¿Significa que cuando nosotros
decimos “lo siento”, después de que ofendemos a otros, queda
claro de que en verdad
estamos arrepentidos de nuestro
accionar? En la mayoría de los casos no es más que un cliché, una expresión
idiomática para salir bien socialmente.
Perdonar es una misericordia
ofrecida desde la herida misma que tiene o debe tener una envergadura de
sanación para las partes. Se puede herir de muchas maneras, se lastima hasta
con los gestos y he de advertir que para dañar a alguien no necesitamos arma
blanca, ni de fuego, basta con usar el aguijón que duele más que el de una
serpiente, casi incurable como lo es la lastimadura verbal. Una persona a la
que hemos lastimado podría aceptar de palabra nuestra disculpa, podría
mostrarse hasta indulgente frente a quien pide perdón, pero cabe preguntarse:
¿Resulta
fácil arrancar de nosotros una ofensa merecida o no?
¿Estamos en condiciones de olvido o
sencillamente guardamos el maltrato para cuando lo necesitemos con otra
persona?
Pedir perdón necesita una dosis completa de arrepentimiento
para que se haga creible, debe convencer mas allá del agravio a la persona
herida, debe ser lo suficientemente grande e inteligente para reconocerte en
falta. Pedir perdón es más que siete
letras y debe ser escuchado por una persona con el don de la humildad, que
tenga un deseo inmenso de sentirse limpia, que tenga bien claro lo que es amar.
Perdonar no tiene otra traduccion,
no hay que adornarla con ningún conector idiomático, debe ser uno capaz de
sacar de raíz el lodo de los resentimientos, debe vaciar por
completo la ira y el rencor. Cuando digo te perdono, debo tener el don
del olvido, no puede haber condición.
Tiene que ser un remedio que cure a
uno y a otro. Por eso, no puede existir nunca la palabra PERO.
-Te perdono, pero:
Significa que hay una condición, que lo admito
por pura urbanidad, que no siento la verdadera sensibilidad, que no quiero o no
estoy convencido de querer perdonar, que sigo herido, que el poluto está en mi
interior como el petróleo en el corazón de la tierra.
-Te perdono y ya:
Porque siento la necesidad de estar límpio, de
estar liviano de equipaje y de aceptar tus disculpas para arrojar esta
maldición al olvido definitivo, que debe lograr liberarnos a ambos, que no hay
pero que valga.
