Baní.-Desde que fueron sepultados Tirson Mejía Báez y
Rubén Darío Díaz Pimentel, el taxista y el mecánico que agentes policiales
mataron a tiros la noche del pasado domingo, las comunidades El Llano y Villa
Sombrero, así como otras en Baní, no han dejado de protestar por la tragedia.
Familiares, amigos y vecinos de la zona han salido a las
calles a protestar exigiendo justicia y que sean encarcelados los responsables
de estas muertes, que califican como crímenes, y han llenado de luto y dolor a
dos familias. Además, mantienen alterados los ánimos en estas
localidades.
Los salones del ayuntamiento de la Junta Distrital de
Villa Sombrero sirvieron de punto de reunión para la conformación de un amplio
comité de protestas y de exigencias para que se haga justicia.
Estas comunidades, desde el pasado martes, han cerrado
calles, realizado amplios recorridos con cientos de motocicletas, vehículos y
gente a pie, por las principales calles de Baní; Duarte, Presidente Billini,
Duvergé y la carretera Sánchez, frente al palacio de justicia y la comandancia
policial de Baní, en protesta por estos crímenes.
También han realizado paradas en la carretera Baní-Sombrero,
justo en el lugar donde se produjo el tiroteo, con encendido de velones y
paralización del tráfico de vehículos.