Buenos Aires.- Dos curas católicos y tres empleados de una
escuela para niños con problemas de audición fueron detenidos en la provincia
argentina de Mendoza por el presunto abuso sexual y maltrato físico de al menos
ocho niños.
Los detenidos son los sacerdotes Nicolás Corradi, de 82
años, y Horacio Corbacho, de 55, del Instituto Antonio Próvolo para niños con
hipoacusia de la localidad mendocina de Luján de Cuyo, unos 1.065 kilómetros
al noroeste de Buenos Aires.
Además fueron arrestados tres hombres que realizaban tareas
administrativas y de limpieza en la institución, cuyas identidades no fueron
reveladas.
Los detenidos son investigados por la supuesta comisión de
los delitos de abuso sexual agravado por la guarda y maltratos físicos. Muchas
de las víctimas residían en el establecimiento educativo como internados porque
provenían de localidades alejadas.
El gobierno de Mendoza intervino el colegio, suspendió las
clases y pidió a la justicia que ningún miembro de la congregación tenga
contacto con los alumnos. Además ordenó “la suspensión del servicio de
albergue”.
El fiscal que investiga el caso, Fabricio Sidoti, dijo a
Radio Mitre de Mendoza que está tomando declaraciones “testimoniales de alumnos
y padres” que sospechan que sus hijos fueron sometidos a prácticas de sexo
oral, manoseos y violaciones durante los últimos 10 años.
Sobre el cura mayor de 80 años señaló que ha decidido
dejarlo detenido aunque estimó que la defensa podría pedir su arresto
domiciliario.
El Arzobispado de Mendoza manifestó en un comunicado su
indignación por los hechos y su solidaridad con las víctimas. Afirmó que fueron
informadas “las autoridades del Instituto (que es de Derecho Pontificio),
quienes deberán iniciar el debido proceso canónico establecido por la Iglesia para estos delitos
denunciados”.
Asimismo indicó que se brindará toda la cooperación a las
autoridades judiciales para el esclarecimiento de los hechos.
Los presuntos casos de abuso fueron denunciados por la
senadora provincial Daniela García, quien días atrás fue contactada por una
presunta testigo de los hechos que necesitó una intérprete para poder exponer
su relato.
“Fue la primera vía para que luego se acercaran otros
testigos y víctimas para denunciar lo que estaba sucediendo”, señaló.
García indicó que aparentemente el anciano sacerdote
detenido había sido denunciado por abusos de menores en el Instituto Antonio
Próvolo de Verona, en Italia, tras lo cual fue alejado del lugar y transferido
a Argentina.
La legisladora señaló que se investiga si los delitos
sexuales que tuvieron lugar en la sede mendocina ocurrían por la noche en una
pequeña dependencia separada del edificio principal de la escuela. Cuando
ocurrían los hechos otros niños observaban, según las denuncias.
Señaló que “el caso es complejo porque los menores denuncian
a través de intérpretes. Rescato a la intérprete de la legislatura provincial y
a otra que trabaja en una escuela de sordos de Mendoza porque les han dado la
fuerza para que lo hagan”.