Santiago de Los Caballeros.- El arzobispo emérito de
Saludó asimismo, la iniciativa oportuna que dijo tomó el del
presidente Danilo Medina de acudir con rapidez a favor de los miles de
damnificados haitianos, horas después de que la isla fuera impactada por el
paso del fuete huracán Matthtew.
“Nosotros queremos saludar esa decisión humanitaria que tomó
el señor presidente de acudir con prontitud enviando un convoy de vehículos con
alimentos, medicinas, y materiales de construcción para ayudar al vecino país
de Haití” significó.
Explicó que la República Dominicana
debe continuar ofreciendo ayudas humanitarias al vecino país, porque la
situación de calamidades no la están sufriendo los grupos de poder
haitianos , sino el propio pueblo pasando hambre e insalubridad.
Dijo que esta posición de algunos grupos minoritarios
haitianos ayudará a que la República Dominicana pueda definir y diferencial
que allí existen sectores de poderes que lo que buscan es defender sus
intereses y hacer daños.
El arzobispo emérito de la Arquidiócesis de
Santiago aseguró que esos grupos además de defender sus intereses en el vecino
país, también tienen sus prejudicios contra la República Dominicana.
“Yo entiendo que nosotros los dominicanos aunque haya grupos
minoritarios en ese país que nos adversan, debemos mantener nuestras posturas
de seguir ayudando Haití, consciente de que el pueblo nada tiene que ver con
este asunto”, sostuvo.
Declaró que hay que establecer cuáles son los intereses que
realmente defienden algunos legisladores haitianos, tras señalar que los mismos
pueden ser económicos, políticos o ideológicos.
Consideró que los dominicanos deben aprender a distinguir
cuáles son esos grupos que muchas veces se tornan agresivos contra la República Dominicana
y obstruyen para que no haya una buena relación entre los dos países.
Detalló que cuando conversa con algunos ciudadanos
haitianos residentes en Santiago le manifiestan la gratitud y la buena
hospitalidad que le brindan los dominicanos a ellos en todo el entorno donde
residen.
“Ellos nos dicen que aquí no tienen ningún tipo de problema,
que ellos viven bien en la República Dominicana , donde han podido muchos de
ellos educarse y trabajar dignamente”, explicó el religioso.