Barahona.-Rolfi Díaz Cuevas, desde niño estaba en el
evangelio. Buscó trabajo e ingresó a
Gran consternación ha causado en la comunidad evangélica de
la región el asesinato del pastor, cuando la noche de este domingo se disponía
abrir su iglesia para ofrecer el culto y fue interceptado por dos sujetos que
le dispararon a quemarropa. Le hicieron tres disparos.
El sargento mayor de la Policía Nacional ,
Rolfi Díaz Cuevas, quien prestaba servicio en Amet de esta ciudad de Barahona.
El cadáver fue examinado por el médico legista Miguel García
Ortiz, en presencia del fiscal Jorgelín Montero Batista y del mayor López, de la Dirección de
Investigaciones Criminales (DICRIM), así como otros miembros de la institución
del orden público.
Díaz Cuevas, pastoreaba la iglesia evangélica “Defensores de
la Fe Cristiana
Rosa de Sarón”, en su natal comunidad de Cristóbal y cuando se disponía a
abrir la congregación fue ultimado por dos sujetos identificados solo como “El
Yeri” y “La Fila ”,
quienes se dieron a la fuga, por lo que son activamente buscados por oficiales
de la DICRIM Regional Sur de la Policía Nacional.
Según informaciones obtenidas por Listín Diario, la muerte
del suboficial de policial, asignado a Amet, está relacionado con la muerte de
Julio Peña, de 19 años, supuestamente ultimado por un tío y un hermano del
pastor, en un incidente ocurrido en la emergencia del hospital Doctor
Teófilo Gautier de Las Salinas, después de un riña en septiembre del 2014 en el
municipio de Cristóbal.
Un hermano de Peña se salvó porque logró escapar de la
emergencia del centro de salud.
Su cadáver fue depositado en la morgue y pasadas las
diez de la noche trasladado a la Regional del Instituto Nacional de Ciencias
Forense (Inacif), con asesinato en Azua para practicarle una autopsia.
Consternación
La comunidad evangélica, no solo del municipio de Cristóbal,
sino de toda la región, se encuentra consternada por el asesinato del pastor
Rolfi Díaz Cuevas, quienes reclaman justicia. .
El copastor de la iglesia evangélica “Defensores de la Fe Cristiana Rosa de
Sarón”, Wilman Cuevas Plata, definió a la víctima como una persona sencilla,
tranquila, honesta que desde pequeño entregó su vida al Señor y a predicar el
evangelio.
Cuevas Plata dijo que en el municipio de Cristóbal todo el
mundo le quería, ya que era una persona tranquila, servicial, quien a pesar de
su edad, unos 37 años, daba siempre consejos.