Santo Domingo.- El diputado por la provincia Monte Plata, Juan
Hubieres, respondió a al también diputado, Ramón Durán Paredes, quien manifestó
que los 175 mil pesos que reciben mensualmente resultan insuficientes para
sobrevivir y ayudar a la comunidad.
El legislador de la Provincia Santo
Domingo por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), expresó que debido a
tan “bajo” salario los diputados están “Cayéndose a pedazos”.
A esto respondió Hubieres, del Movimiento Rebelde, quien
recordó, que además del salario, los diputados que están más “pegados” del
presidente de la Cámara
de Diputados, Abel Martínez, reciben algunos beneficios extras que ascienden a
más de 7 millones de pesos al año.
Lea íntegra la respuesta de Hubieres:
(Al diputado que se quejó de su mísero salario que recibe en
la cámara de diputado)
Colega, hagamos el cuento completo. Súmele a esa “chilata”
lo siguiente:
Los chelitos de 80 mil en adelante, dependiendo de su
categoría y relación con el presidente de la Cámara.
Los 3,500 pesos por cada reunión de “comisiones” de
“trabajo” para unos 45 mil pesitos x mes; las ayudas de 87 mil mensuales, para
ayudar a quién usted quiera; los 18 mil pesitos mensuales de combustible; el
comedor gratis; los 500 mil en adelante que le entregan pa’ celebrá’ el día de
las madres; los 500 mil a un millón de pesitos que le entregan pa’ la navidad
en efectivo; los 500 mil en adelante pa’ el día de reyes; las gomas pa’ las
yipetas; los bonos navideños por 430 mil pa’ los diputaditos (supongo que usted
es un súper diputado como otros más).
Los viajes al exterior pagados por la cámara; el seguro
médico full internacional, como todo un digno trabajador y hacedor de grandes
obras en favor de los pobres dominicanos y su clase media “jodida”.
Claro, honorable diputado, usted sabe que para todo esto hay
que ser un pordiosero y pedigüeño, pues hay que volverse escribano del
honorable presidente y siempre vivir pidiendo por escrito lo que se supone está
en el pequeño presupuesto de 2 mil quinientos “milloncitos” que nuestra loable
institución maneja cada año.
Por tan amarga queja supongo que usted es de los que seguro
la dignidad le impide pedir y mendigar por escrito estos aportes adicionales al
señor presidente de la Cámara.
También supongo que usted es de los que no importan algunas
ambulancias sin pagos de impuestos para venderlas como un mercader cualquiera.
Sólo los que no piden ni mendigan no reciben navidad y
madres y reyes y otras cositas especiales.
Claro aquí no están ninguna otra necesidad ni antojo que
requieran (requiramos) tan dignos y trabajadores del pueblo.
Es un honor reconocer que el único fondo auditable que
“daba” la cámara, de 50 mil pesos mensuales, fue destinado por su presidente
para donarlos directamente, en show mediático, a los hospitales cabeceras de
provincia. Ese era el único barrilito auditable y transparente que teníamos
asignados, por lo menos que yo sepa.
Como usted sabe, soy un bicho raro dentro de tan honorable
palacio pudoroso. Aún recuerdo aquellas palabras que uno me dijo voz al cuello
“Hubieres tú no cabes aquí; este no es tú espacio”.
Fue en diciembre del 2010, cuando una luz de locura invadió mi cabeza, rara vez cuerda, y dije públicamente que no entendía por qué había que darme unos 2 millones de pesos entre efectivo y golosinas para esa navidad.
Fue en diciembre del 2010, cuando una luz de locura invadió mi cabeza, rara vez cuerda, y dije públicamente que no entendía por qué había que darme unos 2 millones de pesos entre efectivo y golosinas para esa navidad.
Como yo ignoraba pa’ qué y por qué tanto dinero en efectivo y golosinas, casi me “matan” con palabras, miradas y deseos.
Discúlpeme diputado todas estas nuevas locuras. No crea
jamás que hago esta escritura ni por serio, ni por bueno. Pues no me interesan
esas categorías que en esta sociedad son de pendejos y pendejas.
Es que simplemente creo que debemos decir aunque sea un
poquito de la cosas, como un poquito son. Y como soy diputado siempre visto de
reojo por andar con pendejadas y locuras, debo dejar constancia de que
ciertamente, 175 mil pesos no dan ni se parecen a los 2 millones de pesos del
gobernador del Banco Central.
Pero organicemos una asociación de diputados y diputadas y
exijamos nuestros derechos siempre violentados y también hagamos ley mi
propuesta de que los salarios sean siempre en función del salario mínimo, y eso
nos incluiría a nosotros. Por ejemplo el diputado podría ganar tantos salarios
mínimos, del mínimo que ganan los policías y los que recogen basura en los
ayuntamientos.