Si algún día resultara favorecido con el voto popular para
ocupar la posición de diputado o senador de la República en el Congreso
Nacional trataré de hacer algunos aportes positivos a la Patria que me vio nacer. Lo
haría con toda la humildad que siempre me ha caracterizado, procurando como
única recompensa la satisfacción del deber cumplido.
Como legislador encaminara todas mis energías en la
dirección de que sean convertidas en leyes las siguientes propuestas:
1) Que Juan Pablo Duarte sea declarado como único Padre de la Patria. La República
Dominicana es la única nación del mundo que cuenta con más de un Padre de la Patria. Duarte ,
mejor que nadie, merece ese honor por ser el primero que concibió un Estado
libre, soberano e independiente llamado República dominicana. Fue un apóstol de
la independencia nacional, un hombre de ideas y también de acción. Hizo todo lo
que pudo, y lo que las circunstancias adversas le permitieron hacer, para que
hoy seamos un país con ciertas libertades.
2) Que María Trinidad Sánchez sea declarada como la Madre de la Patria. Cuba tiene en
doña Mariana Grajales su Madre de la
Patria. ¿Por qué los dominicanos no podemos tener la nuestra?
María Trinidad Sánchez fue la figura femenina cumbre de toda la etapa de luchas
independentistas, insuperable en patriotismo. Murió fusilada, por órdenes del
dictador Pedro Santana, cuando justamente se conmemoraba el primer aniversario
de nuestro país haber logrado la anhelada independencia nacional, el 27 de
febrero de 1845. A
ella le sobran méritos para ser la
Madre de todos los dominicanos.
3) Que se reduzca la cantidad de provincias con que cuenta
4) Que se cree el Instituto Cartográfico Dominicano. Apenas contamos con el Instituto Cartográfico Militar.
5) Que tanto en la
Cámara de Senadores como en la de Diputados exista una
oficina del Instituto Cartográfico Dominicano, con personal calificado en la
materia geográfica y de cartografía.
6) Que se establezca una ley que contemple que todo proyecto
de ley que implique modificación del Mapa Político de la República Dominicana ,
antes de ser aprobado o rechazado sea sometido a la consideración y sugerencia
de los expertos del Instituto Cartográfico Dominicano. Con esta medida nos
ahorramos episodios vergonzosos como aquel protagonizado por un flamante
diputado que propuso como límites entre dos comunidades a un cementerio.
También el de la diputada que propuso como límites entre esas mismas
comunidades a un callejón que separa dos fincas privadas. ¿Cómo puede ser que
el territorio de una misma comunidad esté dividido entre dos Distritos
Municipales diferentes? Eso ocurre con las comunidades de Rancho Manuel,
Gregorio y Tiburcio, en el extremo occidental de la provincia Puerto Plata.
Todo esto llevaría al Congreso Nacional si yo fuera
legislador. Nunca ha estado en mi ánimo aspirar ni ser legislador. A los que
quieren serlo en lo inmediato que no tengan ningún temor de mí, que no estoy y
nunca estaré en eso. Si alguien quiere hacer suyas estas humildes propuestas y
lograr que se conviertan en leyes, las pongo en sus manos. Espero que fecunden
en tierras fértiles.
