Santo Domingo.- El candidato presidencial del Partido
Reformista Social Cristiano (PRSC), Federico Antún Batlle, denunció que existe
un plan de la comunidad internacional para forzar a
Advirtió, sin embargo, que eso “no puede ser porque va a
destruir a nuestra nación”. A seguidas proclamó que “eso es
inaceptable”.
Alegó que como parte de ese plan está la eliminación del
Ejército y el descalabro de los hospitales y escuelas del vecino país así como
la escasez de alimentos, agua potable, energía y otros servicios vitales.
El Candidato Presidencial reformista habló durante un
encuentro en la sede de esa organización política con dirigentes de provincias,
en el que analizaron el crecimiento que viene experimentando esa organización
política de cara a las elecciones de 2016.
Dijo que con un país inviable, una parte importante de la
población de Haití está siendo forzada a cruzar de manera ilegal al territorio
dominicano.
Manifestó que la comunidad internacional,
principalmente las naciones poderosas que se llevaron la riqueza de Haití, han
sido irresponsables con la miseria de ese pueblo, que merece mejor suerte.
“Y pretenden que sea la República Dominicana
por su actitud generosa y humanista, la que absorba el problema”,
enfatizó.
Dijo que “a lo único que conduce esa iniciativa es a la
destrucción de nuestro país”.
Promete “dominicanizar” el empleo
Antún prometió “dominicanizar” el empleo, en un gobierno
encabezado por esa organización política.
Indicó que durante una nueva administración reformista,
garantizaría mejores condiciones de vida y de trabajo a los dominicanos.
“Haremos cumplir la disposición que establece que el 80 por
ciento de los trabajadores de una empresa debe estar integrado por dominicanos
y el 20% pueda ser extranjero”, dijo.
Antún consideró necesario proteger o privilegiar la mano de
obra nativa frente a la extranjera.
Manifestó que en un gobierno reformista se aplicará y se
hará respetar la ley como lo hacen en Estados Unidos, Canadá, Francia, Italia y
todas las naciones del mundo, incluidos países pequeñitos como Trinidad y
Tobago.
“Nos pondremos de pie porque llegó la hora de dominicanizar
el empleo –agregó- sin golpear ni maltratar a los haitianos que estén aquí,
pero eso sí, tienen que respetar nuestras leyes”, enfatizó.