Santo Domingo.-El canciller de Haití, Duly Brutus, dijo ayer
que Haití no entrará en un “tira y jala” con las autoridades dominicanas tras
reconocer que la reciente muerte de un inmigrante haitiano en República
Dominicana ha llevado a un enfriamiento en las relaciones entre ambos países.
Brutus señaló además que el problema creado alrededor del
caso “puede ser resuelto”, aunque insistió en que la agresión sufrida por Harry
fue “un acto racista”, pese a que el gobierno haitiano no ha dado por sentado
de manera oficial que en el crimen hayan participado ciudadanos dominicanos.
“Somos dos pueblos; no queremos seguir la lógica de la
confrontación o adoptar un comportamiento de entrar en guerra”, dijo Brutus,
durante una conferencia de prensa realizada este viernes en la oficina del
Primer Ministro.
El gobierno dominicano llamó esta semana a consulta a su
embajador en Haití y envió una nota de protesta a las autoridades haitianas por
los ataques lanzados el miércoles al consulado de República Dominicana durante
una manifestación en Puerto Príncipe, y por las acusaciones de racismo y
xenofobia contra este país supuestamente en perjuicio de inmigrantes haitianos.
La marcha fue convocada para condenar la muerte del haitiano
Jean Claude Harry, de 23 años, cuyo cuerpo fue hallado el 11 de este mes
colgando de un árbol en la ciudad de Santiago.
“El gobierno haitiano dará una respuesta adecuada (a la nota
de protesta dominicana) dentro de unos pocos días”, dijo ayer el canciller de
Haití. “Técnicos de la
Secretaría de Relaciones Exteriores analizan el contenido de
la misiva”, agregó.
Con relación a los incidentes en el consulado de República
Dominicana en Puerto Príncipe, el jefe de la diplomacia haitiana afirmó que uno
de los individuos que quitaron una bandera de ese país para sustituirla por la
de Haití ya estaba allí antes de la marcha, y que la enseña que fue quemada por
“individuos incontrolables” no era la que estaba en el techo del recinto.
El gobierno haitiano ya había condenado la “violación y el
desafortunado asalto” a la representación diplomática dominicana realizado “por
un pequeño grupo de personas malintencionadas que eludieron a los organizadores
de la marcha pacífica”.