sábado, 24 de enero de 2015

¿Hay PLD para 100 años y pueblo que lo resista?

Raúl Pérez Peña (Bacho) 
El PLD va para 16 años en el Palacio, y la embriaguez del poder hace que algunos amenacen permanecer hasta el 2044, y cuidado. 
Su tiempo gubernamental no es sinónimo de calidad de gestión. Trujillo superó las tres décadas en base al terror. 
Se conocen las malas artes que han prolongado el régimen morado.
Una leyenda cubana del comentario deportivo decía “hay opiniones” al referirse a jugadas complejas o ciertos escenarios en el terreno de juego.
A juzgar por el pensamiento de su fundador Juan Bosch, el PLD lo ha hecho terriblemente mal. Tan mal que los remanentes de honestidad en las propias bases moradas sienten vergüenza cuando se les toca el tema.

Se ruborizan, se encogen y buscan cambiar la conversación desde que les rememoran la prédica de Juan Bosch contra el robo de los recursos públicos.  Gaguean y hasta “dejan el sitio” al evocar aquella advertencia de Bosch a los insaciables que se alzan con el santo y la limosna desde funciones públicas: “Los dominicanos saben muy bien que si tomamos el poder no habrá un peledeísta que se haga rico con los fondos públicos, no habrá un peledeísta que abuse de su autoridad, en perjuicio de un dominicano”.  
La meta de gobernar hasta 1944 adquiere un doble filo. Mientras en algunos sube la angurria por la fortunas, en otros ni se menciona a sabiendas de que su salida del poder no se vislumbra  para un “más allá”. Es de un “para acá” que pudiera brotar cuando menos lo esperan. Si tinglado es extenso y “multidireccional en 360 grados” con “todo incluido”, hasta groseras mentiras desmentidas.
Tienen un abanico de poderes que disfrutan ostentosos con burla y  desparpajo. Dejan la impresión de que a más avasallamiento pretenden irradiar más temores orientados a incrementar el reflujo en la población. 
Leonelistas santiagueros dicen que no estaban muertos, que estaban de parranda: la de nunca acabar.
Los danilistas saben que su cuenta de impunidad es larga y copiosa. 
Pero no hay PLD que dure 100 años ni pueblo que lo resista.
Sumará aliados, tráfico de voluntades, clientelismo con los recursos públicos. La respuesta ciudadana no la despinta nadie.