
Cley Brito dijo que “personas poderosas vinculadas al
gobierno han devastado las montañas de Luperón con el corte abusivo de árboles
de madera preciosa como son el roble, la caoba, el cedro y otras especies
arbóreas de esa zona, lo cual se hace de manera impune ante la mirada
indiferente de la autoridades y para colmo de males todavía no se ha sometido a
nadie a la justicia por estas violaciones a la ley 64-
Asimismo, confirmó que se continua con la extracción de
materiales en los ríos de esa comarca, a pesar de que las autoridades de Medio
Ambiente en Puerto Plata aseguraron hace poco que supuestamente esas acciones
fueron prohibidas, pero esas prácticas están amenazando con desaparecer la
ganadería y la agricultura en Luperón ya que el cauce del río Bajabonico está
prácticamente seco y no hay agua para irrigar los sembradíos ni para el ganado.
El ingeniero Adalberto Brito (Cley) aseguró que las
granceras Sabinsa en Imbert y otra industria de agregados para la construcción
propiedad del empresario Pedro Juan, continúan sacando materiales día y noche
del mismo lecho del rio Bajabonico en enormes camiones, lo cual según aseguró
se realiza en complicidad con las autoridades de Medio Ambiente que solo hablan
por los medios de comunicación cosas que no son reales.
Dijo que debido a la agresión a los recursos naturales en la
parte oeste de Puerto Plata, la sequía se ha extendido como nunca hasta el
extremo de que las vacas están muriendo de sed en los potreros y fincas, ya que
las aguas subterráneas (nivel freático) se han agotado y los pozos no
suministran agua suficiente para abastecer la ganadería y la agricultura,
mayormente en la zona de
En torno a la abusiva agresión de los recursos naturales que
se está produciendo en la parte oeste de la provincia de Puerto Plata, el
ingeniero Adalberto (Cley) Brito, aseguró que la próxima semana decenas de
organizaciones populares, gremiales y comunitarias de esa región realizarán una
denuncia pública a fin de que las autoridades de Medio Ambiente le pongan freno
con rapidez a la depredación de ríos y montañas que innegablemente sigue a la
orden del día.