miércoles, 30 de julio de 2014

Ceguera voluntaria, intervención del Maletín o desempeño irresponsable de función y funcionarios

Por Confesor Vargas .- A menudo y por doquier se puede observar la aniquilación galopante de bosques en las montañas que comprende nuestra ecología en la cordillera Septentrional y la zona de Luperón.

Cada fin de semana las quemas indiscriminadas para lo cual no se necesita anteojos ni lupas aunque fuésemos envejecientes; sin embargo nuestros funcionarios de Medio Ambiente ni lo ven, ni lo encuentran, aunque se le digan que están en medio de los ríos donde llegan rápidos estos magnates es si se dice que hay robles, caobas y cabirmas porque ahí si hay recursos.

Lo que ha pasado con Las Landras, Novillero, Los Carmoníes, Loma del Cerrazo, Los Tres Pasos donde desmontaron cabirmas, también en La Cumbre de Navas, todas las cuencas del río Caonao y sus riveras en Guananico incluyendo la parte baja del río Unijica.

El tráfico sol al medio día de madera preciosa con o sin permiso de la cartera ambiental, la incrementación de enfermedades a causa del descuido de este departamento, que aunque se le hace la denuncia de la existencia de pocilgas y otros contaminantes en la zona se hacen indiferentes ante la población quedando ésta desconcertada e impotentes, en tal virtud ya no se observa a los inspectores para realizar patrullajes de supervisión, en cambio se observan visitando a los depredadores con frecuencia.

Usted lo denuncia y nunca van a constatar la denuncia, pero los infractores gozan de un afecto sin igual

Nos trae a la memoria la gestión en ese departamento del General Pedro de Jesús Candelier por aire, tierra y mar se combatía la deforestación, pero hoy si quiere protección compre una moto sierra, a comprar madera preciosa y obtendrás un salvo conducto.

Mientras el Presidente Danilo Medina Sánchez hace maniobras por presentar a una nación en equilibrio en pos del desarrollo, logrando así su mayor puntaje en la educación; la mayor problemática que afecta su sana intensión está en la lentitud que ha tomado para cambiar el componente gubernamental, la inercia, falta de voluntad, irrespeto y presión a que se somete a la población contribuyente.

Cambie Señor Presidente a esa gente que están haciendo que la población se sienta defraudada por su Gobierno.