Por. Humberto Salazar.- Después de escuchar el discurso del ¨chinito¨
Ban Ki Moon, Secretario General de las Naciones Unidas anoche en el
Palacio Nacional, no tuvimos mas remedio que salir corriendo a un espejo
a ver, como dominicano, si teníamos la cara de tonto, que suponen muchos poseemos los que nacimos en esta isla del Caribe.
Porque felicitar a un gobierno que tiene tantos problemas que resolver,
por dedicarse durante un año a discutir y resolver un tema cuya
solución es una obligación de la comunidad internacional, mas que una
congratulación, es una burla a nuestros ciudadanos, que padecen las
consecuencias de una invasión brutal de parte de la nación mas pobre del
continente.
Mientras este individuo decía su discurso en la noche
de ayer, muchas dominicanas daban a luz en condiciones lamentables, por
la falta de camas y medicamentos en nuestros hospitales públicos, ya que
nuestros escasos recursos se gastan en proteger los ¨derechos humanos¨
de extranjeras, sin que la ONU meta la mano en el bolsillo, y así suplir
en algo lo que pagamos los dominicanos con nuestros impuestos, para
atender a nuestra población pobre.
Al mismo tiempo que el ¨chinito¨
de la ONU se desvivía en elogios, porque este país cedió a la presión
internacional y dictó una ley de naturalización, que nadie sabe el costo
económico que tendrá para nuestros contribuyentes, la plutocracia que
gobierna Haití se embolsilla cientos de millones de dólares, que irán a
parar a sus cuentas en Estados Unidos y Suiza, porque según su embajador
en la República Dominicana ellos son ¨pobres¨ y no pueden ofrecer
servicios gratis a sus depauperados habitantes.
Se le olvidó al
señor Ban Ki Moon, que fueron los soldados de la ONU, quienes trajeron
en sus intestinos el vibrion cólera a esta isla, que ya ha causado miles
de muertos a ambos lados de la frontera, sin que hasta ahora su
organización haya entregado un solo dólar, de los millones que hemos
tenido que gastar para enfrentar una enfermedad que no se aparecía por
estos lados desde hace mas de un siglo.
Creíamos que por lo menos,
para proteger los tan mencionados ¨derechos humanos´ de los emigrantes
sin papeles, el Secretario General de la ONU, se podía referir a los
millones de dólares que invertirá la organización que encabeza, en
identificar a los haitianos, que en el 70% de los casos, no saben como
se llaman, ni donde nacieron, ni con quien se casaron, ni el nombre
oficial sus hijos; ya que no existe un registro civil organizado en un
territorio que es un fideicomiso de su organización, y en realidad un
estado fallido.
La felicitación por asignar el 4% del PIB para la
educación, nos imaginamos se relaciona con la apertura de aulas para dar
cabida a los millones de niños haitianos que, protegiendo sus ¨derechos
humanos¨, se integrarán a las escuelas dominicanas en la próxima fase
de unificación de la isla, que es definitivamente el plan de los
organismos internacionales y sus lacayos del patio.
Como una imagen
vale mas que mil palabras, solo fijémonos en la cara seria y casi de
disgusto del Presidente Danilo Medina, su esposa Candida Montilla de
Medina y la Vicepresidenta Margarita Cedeño de Fernández, en la foto
que acompaña nuestra columna, es que no solo ellos, todos estamos
¨jartos¨ de estos extranjeros que quieren imponernos lo que es un
imposible: que asumamos los problemas de Haití, ya que la ONU hace rato
que se dio por vencida.
Que nos perdone el señor Ban Ki Moon por
decirle ¨chino¨, sabemos que es una ofensa en oriente, ya que existen
conflictos milenarios entre los habitantes de la península de Corea,
donde el nació, y sus vecinos chinos.
Mire que coincidencia señor
Secretario General de la ONU, lo mismo que ocurre en este lado del mundo
cuando a un dominicano lo confunden con un haitiano.
