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"Hemos
habilitado un mirador de los manatíes con fondos aportados por la Agencia de Cooperación
Internacional del Japón (Jica) a través del Proyecto de Turismo Sostenible
Basado en la
Participación Público Privada (Turisopp)", insistió.
Finke
Herrera explicó que tras la construcción del mirador la gente no tiene que
penetrar al caño para ver los manatíes, especie en peligro de extinción,
moviéndose de en su habitat, sino que lo pueden hacer por medio de la facilidad
levantada.
El
funcionario medio ambiental dijo que los manatíes se mueven libremente en el
caño, el cual tiene una extensión de más de 10 kilómetros de
largo, donde se alimentan con el plantum que consumen.
Explicó
que el caño es salobre, producto de una combinación de agua salada y de agua
dulce, que se mezclan cuando la marea sube y baja, creando un ambiente propicio
para los manatíes que viven allí.
Estimo
en más de 30 la población de esta especie que reside en el Santuario de los
Manatíes de Estero Hondo.
"Hay
días que en el caño se pueden ver, si se tiene suerte, 10 y hasta 15 manatíes,
que se mueven en grupos de dos y tres", expresó.
Carlos
Heriberto Finke Herrera dijo que al caño no se permite la pesca ni
embarcaciones, excepto a técnicos de Medio Ambiente cuando éstos realizan
inspecciones.
Finke
Herrera reveló que el último manatí que murió fue encontrado en la
desembocadura del río Bajabonico en el Castillo de la Isabela Histórica,
el cual fue enterrado y luego se sacaron los huesos, los cuales están en
exhibición en el Santuario.