Por José Manuel De La Cruz Vélez.- Con el cierre
del año se puede afirmar que Villa Isabela y Los Hidalgos fueron pueblos
que se mantuvieron bajo un orden social admirable; pues la policía de ambos Municipios explicaban día por día que los recintos policiales amanecían vacíos
con algunos casos excepcionales de riñas.
La fuente
policial aclaraba que apreciaban el comportamiento de la ciudadanía, pero que también
el constante patrullaje policial día y noche contribuía a restringir los
desbordamientos delincuenciales.
Se pudo
observar que en estos tiempos navideños, bares, colmadones, discotecas, calles
y otros centros fueron lugares específicos para el ron, bebidas, música,
mujeres y hombres en disfrute navideño.
Las familias
se regocijaron con puercos asados, pollos, pavos, moro de guandul, ensaladas,
frutas y bebidas. Todo esto proporciona un panorama de júbilo, pero lo cierto
es que lo hacían por su propia gestión económica.
Muchas
familias de extrema pobreza no vieron que la gracia del Gobierno visitara
muchos humildes hogares donde LINDA no pasó a regalar una manzana. Las cajas,
bonos y otras dádivas del Gobierno, funcionarios y políticos de altas aspiraciones
pusieron a caminar, pero la mayoría de estas donaciones cayeron en familias que
hay sueldos lujosos y en casas lujosas. Ciertas personas se preguntan ¿por qué para pagar impuestos no hay categoría de personas, pero para recibir los aportes del Gobierno hay tantos privilegios?.
Cuando esto es
así, cientos se preguntan ¿Qué es la
Navidad?, algunos con visión teórica aclaran que esto guarda
relación directa con la aparición en la Tierra del nacimiento del Niño Jesús, queriendo
reflejar esa tradición que cada uno en familia renazca de nuevo; entonces uno
se pregunta cuáles son los padres, madres, hijos, hijas, primos, gobernantes,
encargados departamentales, empleados cambian su actitud negativa por valores
positivos y ese odio, rechazo, mala cara, ojo virado, boca torcida, rostro sin
risa, amargado, aburrido, desaparición de su mente, corazón y sentimiento.
Se aprovecha
para felicitar todo el que cambió implantando un nuevo espíritu en su caja
llamada cuerpo, para mostrar con hechos ante la sociedad que Usted es una
persona digna de admirar como lo está exigiendo el nuevo orden mundial y una
desesperada sociedad que vivimos, la cual gime y clama por que hayan gentes
buenas y sanas como Usted que está leyendo este artículo en este momento
preciso.
Gracias amigo lector.
Gracias amigo lector.
