Según
confirmó CONFIDENCIAL, el sitio dirigido por el periodista exiliado Carlos
Fernando Chamorro, el régimen adoptó la decisión unas horas después de que se
publicara la entrevista en la que, además, el Pontífice comparó al gobierno de
Nicaragua con una “dictadura hitleriana”.
Según
detalló el medio, la representante del régimen sandinista ante la Santa Sede
“comunicó verbalmente” la ruptura de relaciones en la Secretaría de Estado del
Vaticano.
El
papa Francisco fue muy claro durante la extensa entrevista publicada el último
viernes en Infobae. A su entender, el régimen nicaragüense se ha transformado
en una dictadura grosera. “Con mucho respeto, no me queda otra que pensar en un
desequilibrio de la persona que dirige (Ortega). Ahí tenemos un obispo preso,
un hombre muy serio, muy capaz. Quiso dar su testimonio y no aceptó el exilio”,
aseveró Francisco desde su residencia de Santa Marta, en la Ciudad del
Vaticano, con motivo del décimo aniversario de su papado.
Francisco
hablaba de monseñor Rolando Álvarez, obispo de la diócesis de Matagalpa y
administrador apostólico de la diócesis de Estelí, ambas en el norte de
Nicaragua, quien hace un mes fue condenado a más de 26 años de prisión por
delitos considerados “traición a la patria” y un día después de negarse a ser desterrado
por el Gobierno de Ortega a territorio estadounidense.
El
obispo rechazó subirse al avión que lo llevaría, junto con otros 222
excarcelados políticos nicaragüenses, todos opositores, hacia Estados Unidos,
lo que provocó la furia de Ortega, que lo tachó de “soberbio”, “desquiciado” y
“energúmeno”.
En
su análisis, Francisco agregó que “es una cosa que está fuera de lo que estamos
viviendo, es como si fuera traer la dictadura comunista de 1917 o la hitleriana
del 35, traer aquí las mismas… Son un tipo de dictaduras groseras. O, para usar
una distinción linda de Argentina, guarangas”.
Con
la ruptura, Nicaragua ingresó en el grupo de trece países que no mantienen
relaciones diplomáticas con la Santa Sede: cuatro comunistas (Vietnam, Corea
del Norte, China y Laos) y ocho son musulmanes (Somalia, Omán, Mauritania,
Maldivas, Islas Comores, Brunéi, Afganistán y Arabia Saudita), el otro es
Bután, un reino budista en el sur de Asia.
CONFIDENCIAL
agregó que “al representante de la Nunciatura en Managua le dieron una semana
para irse del país”.
