viernes, 28 de febrero de 2020

Miles de jóvenes convocados en la “Plaza de la Bandera” piden respeto por la democracia


Por: Parmenio Paulino Nuesi.- Miles de jóvenes congregados en la plaza de la bandera se manifestaron este domingo pidiendo respeto a la constitución para preservar la democracia, un sentimiento patriótico dormido durante algunos años, y que hoy se ha despertado a raíz de la suspensión de las elecciones municipales por “sospecha de fraude” ocurridas en medio de las votaciones del 16 de febrero.

La reacción de los manifestantes y su integración a la protesta cada día es más numerosa debido al silencio cómplice que ha prevalecido entre las autoridades del gobierno y de la Junta Central Electoral (JCE), organismo oficial encargado de organizar las elecciones en nuestro país.

Ante este hecho sin precedentes se suma la persecución contra todo aquel empleado público que no apoye la candidatura del partido oficial, también preocupa las acciones antijurídicas ocurridas últimamente en nuestras calles de forma aislada contra ciudadanos portadores de pancartas, una característica propia de gobiernos represivos.

Luego de varios años de plena libertad ciudadana también se ha evidenciado en nuestro país varias denuncias de persecución disfrazadas en demandas contra periodistas y activistas sociales que opinan contra el gobierno, coaccionando de esta manera la libertad de expresión y de tránsito protegida por la constitución. Violaciones encaminadas con el único objetivo de intimidar, detractar y humillar a todo aquel que denuncie actos de corrupción adversos a los funcionarios.

La historia dominicana describe en sus gloriosas páginas varios episodios ocurridos en diferentes periodos gubernamentales, donde el soberano se ha levantado sin miedo y en masa contra aquellos regímenes que han vulnerado el respeto a las leyes y han atentado contra la libertad de expresión y la democracia.     

Recordemos a continuación algunos pasajes históricos de levantamientos contra gobiernos abusivos de nuestra historia reciente y sus consecuencias:


En el año 1961, de la era de Trujillo, la libertad ciudadana estaba suprimida y la persecución contra todo opositor al régimen fue activada tenazmente por el Servicio de Inteligencia Militar (SIN) lo que desencadenó la furia de un grupo de hombres que antes servían al régimen, luego al no soportar los abusos excesivos del poder ajusticiaron al tirano Rafael Leónidas Trujillo Molina.    

En el año 1965, se produjo la guerra civil, un enfrentamiento de dos corrientes militares con la participación del pueblo y las tropas interventoras, a raíz del golpe de estado contra el gobierno del profesor Juan Bosch el cual fue escogido a través de elecciones libres y democráticas en el año 1963.  
  
En el año 1984, el pueblo dominicano se levantó a raíz del descontento generalizado en contra de las decisiones económicas tomadas de manera sorpresiva por el gobierno del Dr. Salvador Jorge Blanco, en esa ocasión cientos de dominicanos fueron reprimidos sin contemplación por los militares en varios sectores de la capital.

En el año 1994, se produjo una gran crisis política en el país producto del fraude colosal del gobierno reformista durante las elecciones nacionales, la oposición encabezada por el Dr. José Francisco Peña Gómez apoyado por una gran masa humana no reconoció los resultados y luego a través de una serie de negociaciones para evitar un baño de sangre Balaguer se vio obligado a recortar su período a dos años;       

El 16 de febrero del año 2020, a solo tres horas de haber iniciado las elecciones municipales a nivel nacional, la Junta Central Electoral (JCE) en un hecho sin precedentes suspende las votaciones provocando gran sorpresa al pueblo dominicano y al mundo afectando la democracia dominicana.

Es la primera vez que en medio de las votaciones se suspenden elecciones en américa, solo en la nación vecina de Haití que es un estado fallido se registra un evento similar,  el origen del “supuesto fraude” aún se desconoce y no ha habido ninguna explicación.

La investigación sesgada de un Ministerio Público confabulado con el gobierno tratando de desvirtuar los hechos y la displicencia de la JCE,  han provocado una gran crisis política en la nación que solo una efectiva y “lamentable” participación de la Organización de Estado Americanos (OEA), como investigador del fallo puede garantizar la continuidad de la democracia.   
      
Ante esta situación es que los jóvenes han estado reclamando una explicación del origen del atentado a la democracia la cual podría sucumbir ante la mirada perpleja del presidente Danilo Medina Sánchez.