Por:
Parmenio Paulino Nuesi.- Miles de jóvenes congregados en la
plaza de la bandera se manifestaron este domingo pidiendo respeto a la
constitución para preservar la democracia, un sentimiento patriótico dormido durante
algunos años, y que hoy se ha despertado a raíz de la suspensión de las
elecciones municipales por “sospecha de fraude” ocurridas en medio de las votaciones
del 16 de febrero.
La reacción de los manifestantes y su integración a la
protesta cada día es más numerosa debido al silencio cómplice que ha prevalecido
entre las autoridades del gobierno y de la Junta Central Electoral (JCE),
organismo oficial encargado de organizar las elecciones en nuestro país.
Ante este hecho sin precedentes se suma la persecución
contra todo aquel empleado público que no apoye la candidatura del partido
oficial, también preocupa las acciones antijurídicas ocurridas últimamente en
nuestras calles de forma aislada contra ciudadanos portadores de pancartas, una
característica propia de gobiernos represivos.
Luego de varios años de plena libertad ciudadana también se
ha evidenciado en nuestro país varias denuncias de persecución disfrazadas en
demandas contra periodistas y activistas sociales que opinan contra el gobierno,
coaccionando de esta manera la libertad de expresión y de tránsito protegida
por la constitución. Violaciones encaminadas con el único objetivo de intimidar,
detractar y humillar a todo aquel que denuncie actos de corrupción adversos a los
funcionarios.
La historia dominicana describe en sus gloriosas páginas
varios episodios ocurridos en diferentes periodos gubernamentales, donde el
soberano se ha levantado sin miedo y en masa contra aquellos regímenes que han
vulnerado el respeto a las leyes y han atentado contra la libertad de expresión
y la democracia.
Recordemos a continuación algunos pasajes históricos de levantamientos contra gobiernos abusivos de nuestra historia reciente y sus consecuencias:
En el año 1961, de la era de Trujillo, la libertad
ciudadana estaba suprimida y la persecución contra todo opositor al régimen fue
activada tenazmente por el Servicio de Inteligencia Militar (SIN) lo que
desencadenó la furia de un grupo de hombres que antes servían al régimen, luego
al no soportar los abusos excesivos del poder ajusticiaron al tirano Rafael
Leónidas Trujillo Molina.
En el año 1965, se produjo la guerra civil, un enfrentamiento
de dos corrientes militares con la participación del pueblo y las tropas
interventoras, a raíz del golpe de estado contra el gobierno del profesor Juan
Bosch el cual fue escogido a través de elecciones libres y democráticas en el
año 1963.
En el año 1984, el pueblo dominicano se levantó a raíz
del descontento generalizado en contra de las decisiones económicas tomadas de
manera sorpresiva por el gobierno del Dr. Salvador Jorge Blanco, en esa ocasión
cientos de dominicanos fueron reprimidos sin contemplación por los militares en
varios sectores de la capital.
En el año 1994, se produjo una gran crisis política en el
país producto del fraude colosal del gobierno reformista durante las elecciones
nacionales, la oposición encabezada por el Dr. José Francisco Peña Gómez
apoyado por una gran masa humana no reconoció los resultados y luego a través
de una serie de negociaciones para evitar un baño de sangre Balaguer se vio
obligado a recortar su período a dos años;
El 16 de febrero del año 2020, a solo tres horas de haber
iniciado las elecciones municipales a nivel nacional, la Junta Central
Electoral (JCE) en un hecho sin precedentes suspende las votaciones provocando
gran sorpresa al pueblo dominicano y al mundo afectando la democracia
dominicana.
Es la primera vez que en medio de las votaciones se
suspenden elecciones en américa, solo en la nación vecina de Haití que es un
estado fallido se registra un evento similar, el origen del “supuesto fraude” aún se
desconoce y no ha habido ninguna explicación.
La investigación sesgada de un Ministerio Público
confabulado con el gobierno tratando de desvirtuar los hechos y la displicencia
de la JCE, han provocado una gran crisis
política en la nación que solo una efectiva y “lamentable” participación de la Organización
de Estado Americanos (OEA), como investigador del fallo puede garantizar la
continuidad de la democracia.
Ante esta situación es que los jóvenes han estado reclamando
una explicación del origen del atentado a la democracia la cual podría sucumbir
ante la mirada perpleja del presidente Danilo Medina Sánchez.