lunes, 29 de abril de 2019

El Siervo y su Señor


Por el Lic. Eddy Arias Gómez

Se sabe que por narraciones de la historia que por todas las edades de la existencia humana, quiéralo o no han surgido los nobles y los vasallos; uno que imparte órdenes, otro que las cumple. En la enseñanza patriarcal y matriarcal actuaron los siervos para enseñar las proles y los señores que pagaban para tal misión donde los niños recibían una enseñanza, pero no una educación porque esta parte era de la familia.

Siempre disertaban siervos buenos y siervos malos evaluados por un supervisor que acompañaba en lugar del Señor o la Señora. Los conceptos de instrucción eran para el trabajo y la guerra donde se confrontaban fuerzas de poder. Los niños que no lograban aprender pasaban a ser siervos, es decir servidores o esclavos.

Los que lograban un buen aprendizaje se imponían o se enquistaban con supremacía de rey o señor, granjeándose un número de hombres para defender su posición de mando sin importar la vida de los demás, haciendo creer que es el mejor e imprescindible para regir la tribu, un pueblo o nación.
Se observa en los países desarrollados y subdesarrollados un método similar al de todos los tiempos. Hay muchas personas que se dedican a atajar para que otro enlace (Esos son siervos muchas veces inútiles, porque venden la conciencia por unas pocas monedas).

Servir es bueno, pero sin oprimir ni maltratar a los demás. Hay infinidad de personas que son paradigma a los ojos de la sociedad.

Se requiere de siervos útiles y capaces de ser solidarios ante el dolor ajeno.

Así se debe aspirar a tener señores revestidos de justicia, equidad, transparencia, equilibrio, respeto a las palabras, dichos y hechos.

Mayo: Mes de las flores, las Madres y lluvioso. Salud.