Uno
que se fue, el viejo año, otro que llegó, el nuevo año, éste último está
penando ya que el pasto y la agricultura lo encontró llorando; el período de
siembra en esta región inicia en octubre, septiembre, noviembre y diciembre,
pera hasta el día de hoy las lluvias no han favorecido para que los
agricultores comiencen la siembra de los cultivos tradicionales.
La
observación del clima en este país tiene como resultado dos fenómenos
importantes, manifestación de sequía, manifestación de inundaciones, sin
embargo el Gobierno no le ha dado seguimiento a estos elementos de la
naturaleza, quizás no le agrade ya que esto lo compromete hacer sin querer.
Se
trata de que el período de lluvia el Estado está en la obligación de aprovechar
los espacios naturales como decir ríos, lagunas, arroyos, vasos y lagos para
que haga los llamados reservorios y así poder distribuir agua a los demandantes
cuando sea necesaria.
Las
debilidades del país son múltiples que no se ejecutan por negligencias, otras
por motivación, pero de todos modos enfoquemos nuestro frente a las llamadas
autoridades.
Por
tanto, me enfoco a los alcaldes municipales tanto que mendigaban para ser
representantes de los pueblos, pero lo que indicaban era más por decir que
tienen bragueta y que son conquistadores de faldas, pero no manifiestan un
interés donde el pueblo despierta en un desarrollo integral donde sus
habitantes tengan espacio de pertenecer a alguna actividad productiva, pero ese
no se ve porque los síndicos son más cerrado que un candado. Ellos son ley,
batuta y la idea de otro le hiede, piensan que si no es la idea de ellos
ninguna puede prevalecer en su gestión. Sin embargo, en estos municipios hay
personas que tienen más imaginación, creatividad, armonía, relaciones,
disposiciones y medios que favorecen a la población más que el mismo síndico se
dé a su comunidad.
Contemplemos
que por el puerto de Maimón llegaron más de 700 mil turistas en el año que pasó
y uno se pregunta cuántos llegaron a su municipio y por qué no llegaron, por la
simple razón que el síndico de su comunidad como gestor del pueblo no ha
reunido la población para lanzar un proyecto que convierta su jurisdicción en
atractivo turístico.
Quizás
los síndicos no entiendan que el ser humano en su etapa diferente corresponde a
un capital tangible que tienen grandes resultados en sus actividades que puedan
participar.
Lo
mismo de la diversidad de árboles que tenga su jurisdicción, los tipos de
comida, las diferentes leyendas literarias, los ríos, playas, montañas, los
modos, modas y costumbres de vida, vestimenta, conducta, medio de convivencia,
aprendizajes de nuevas cosas, artesanía, danza, baile, edificaciones
materiales, el genio humano es capaz de hacer cuantas cosas para el atractivo
turístico.
Entonces,
síndicos, preparémonos y vamos a exigirles al Ministerio de Turismo que nos
entre en la ruta de turistas que visita la provincia, no se conviertan en
consumidores de futuros esperanzadores, dejen de reírse y hablar mentiras y
hablen la verdad al pueblo de que están dispuestos a desarrollar su pueblo que
los eligió, junto es mejor que engreído, ñoño o desapartado. Levanten el amor a
su pueblo y sean hombres con pensamientos hacia Dios con sentimiento humano y
tenga criterio de Patria. Adiós.