jueves, 3 de enero de 2019

Realidades que deben ser difundidas


Por José Manuel de La Cruz Vélez

Uno que se fue, el viejo año, otro que llegó, el nuevo año, éste último está penando ya que el pasto y la agricultura lo encontró llorando; el período de siembra en esta región inicia en octubre, septiembre, noviembre y diciembre, pera hasta el día de hoy las lluvias no han favorecido para que los agricultores comiencen la siembra de los cultivos tradicionales.

La observación del clima en este país tiene como resultado dos fenómenos importantes, manifestación de sequía, manifestación de inundaciones, sin embargo el Gobierno no le ha dado seguimiento a estos elementos de la naturaleza, quizás no le agrade ya que esto lo compromete hacer sin querer.

Se trata de que el período de lluvia el Estado está en la obligación de aprovechar los espacios naturales como decir ríos, lagunas, arroyos, vasos y lagos para que haga los llamados reservorios y así poder distribuir agua a los demandantes cuando sea necesaria.
Las debilidades del país son múltiples que no se ejecutan por negligencias, otras por motivación, pero de todos modos enfoquemos nuestro frente a las llamadas autoridades.


Por tanto, me enfoco a los alcaldes municipales tanto que mendigaban para ser representantes de los pueblos, pero lo que indicaban era más por decir que tienen bragueta y que son conquistadores de faldas, pero no manifiestan un interés donde el pueblo despierta en un desarrollo integral donde sus habitantes tengan espacio de pertenecer a alguna actividad productiva, pero ese no se ve porque los síndicos son más cerrado que un candado. Ellos son ley, batuta y la idea de otro le hiede, piensan que si no es la idea de ellos ninguna puede prevalecer en su gestión. Sin embargo, en estos municipios hay personas que tienen más imaginación, creatividad, armonía, relaciones, disposiciones y medios que favorecen a la población más que el mismo síndico se dé a su comunidad.

Contemplemos que por el puerto de Maimón llegaron más de 700 mil turistas en el año que pasó y uno se pregunta cuántos llegaron a su municipio y por qué no llegaron, por la simple razón que el síndico de su comunidad como gestor del pueblo no ha reunido la población para lanzar un proyecto que convierta su jurisdicción en atractivo turístico.

Quizás los síndicos no entiendan que el ser humano en su etapa diferente corresponde a un capital tangible que tienen grandes resultados en sus actividades que puedan participar.
Lo mismo de la diversidad de árboles que tenga su jurisdicción, los tipos de comida, las diferentes leyendas literarias, los ríos, playas, montañas, los modos, modas y costumbres de vida, vestimenta, conducta, medio de convivencia, aprendizajes de nuevas cosas, artesanía, danza, baile, edificaciones materiales, el genio humano es capaz de hacer cuantas cosas para el atractivo turístico.
Entonces, síndicos, preparémonos y vamos a exigirles al Ministerio de Turismo que nos entre en la ruta de turistas que visita la provincia, no se conviertan en consumidores de futuros esperanzadores, dejen de reírse y hablar mentiras y hablen la verdad al pueblo de que están dispuestos a desarrollar su pueblo que los eligió, junto es mejor que engreído, ñoño o desapartado. Levanten el amor a su pueblo y sean hombres con pensamientos hacia Dios con sentimiento humano y tenga criterio de Patria. Adiós.