miércoles, 1 de noviembre de 2017

Proyección para enfrentar la delincuencia Parte IV



Por José Manuel de La Cruz Vélez

La pregunta cabe repetírnosla si el gobierno tiene la capacidad intelectual, la capacidad logística y la capacidad decisiva de enfrentar este flagelo, todo induce que el gobierno tiene los mecanismos pero no se atreve a enfrentarlo, ya que está la posibilidad de  que si decide enfrentar la delincuencia con justicia no caerán los pobrecitos sino los ricachotes y los hijos de estos y ahí el caso sería triste, pero si lo hiciera fuera el inicio del avance de la sociedad.

Pero resumiendo este tema hablemos de una revolución social de cambios jurídicos en la República Dominicana donde una Dirección Nacional de Producción de Alimentos vas a ser sustentada por la mano de obra de los encarcelados del país donde las cárceles se limpien y los recintos de prisiones se hagan en las plantaciones encadenados en parejas y por los menos cada brigada de 40 presos resguardados por dos militares. Estos prisioneros condenados a tres, seis, uno, dos , cinco, diez, quince, veinte, veinticinco y treinta años cumplan su condena en el trabajo, y a la hora de cumplirla este organismo haga pago del servicio que hicieron durante su estadía en este tipo de prisión.

Así mismo esta Ley deberá incluir los menores que se transforman en padre, haciéndolo pagar el costo de un parto en una menor y deliberar que el Estado tenga carga con las menores que sería lo mismo que liberar al pueblo de cargas impositivas destinadas a proteger partos de menores.

Así mismo se ve con aprecio que la mitad de la reserva militar que el Estado tiene pagando el mantenimiento de hombres alistados como decir zapatos, ropas, comidas y cheques cargando también a la población de impuestos la mitad de estos hombres sean lanzados a las calles, no como una emoción, sino como un servicio fijo en la calle, recogiendo todos jóvenes y hombres sin trabajo y llevándolo a la plantación a trabajar y cuando renove su vida se le paga el tiempo que duraron trabajando y se despachan con orientaciones positivas fundamentalmente siendo productivo en la sociedad.

Así mismo se plantea que todo hombre o mujer que esté en la calle o en locales comerciales esté carnetizado proyectando en qué organismo está asociado.

No es posible ver una gama de hombres de lunes a domingo pasillando en la calle, otros en los parques y algunos en equinas de negocios jugando el dómino y bebiendo cervezas.

Señores, el trabajo es un derecho fundamental por tanto el Gobierno tiene que acudir a una arma bajo su mando como la prohibición de la vagancia.

Otro elemento de aclaración  es dejar a la libertad el que delinque o el delinquió y no quiere ir a sembrar plátanos, yuca o desherbar o irrigar los frutos que no vaya, pero que la sentencia que el Tribunal de da que la pague en la cárcel bajo prisión, pero también pagándole al Estado por su negación al trabajo en las plantaciones agrícolas y el precio del día en la cárcel será el precio que le paguen por día al que está en la plantación.

Se entiende que aplicando estas combinaciones no tenemos que matar a ningún delincuente y vamos a reducir este mal a un por ciento asombroso.

La confianza volverá a la familia, las calles estarán limpias de estas plagas, los centros de recreaciones se disfrutarán con mejor placer, la población mejor se va a sentir con la carga de impuesto, habrá una reivindicación moderna donde el pueblo pagaba para mantener los delincuentes en las cárceles, ahora tendrán que producir para pagarle al pueblo, comiendo barato con los que ellos trabajan.

Así mismo se corregirá el desorden de tantos nacionales indocumentados por que caerán todos bajo la prisión de producción de alimentos.

Entendemos que una sobre carga de producción de alimentos los organismos competentes del Estado buscarían el mercado en las Antillas Menores cercanas a la nuestra, pero también vamos a ver que las menores van a dejar de parir y cuando paran la carga no será del Estado sino del responsable aunque sea menor.

Señores, levantemos la bandera que produzca la libertad de esta prisión delincuencial que tiene sometido el pueblo dominicano donde no hay color, tampoco ideología, no hay distinción absoluta para decir la delincuencia está presente.

Señores senadores, diputados y todo el que tenga iniciativa legislativa no traten de observar este planteamiento como aborrecible o una utopía por el simple hecho que mucho hay que trabajar en plano intelectual principalmente modificando leyes, decretos y resoluciones, pero de hacerlo la generación será la pionera de esta revolución social y jurídica.

Despertemos bajo la pantalla que trasciende a un pensamiento lúcido, justo, real y progresista como está demandando una nueva sociedad dominicana, gracias amigo lector.