La pregunta cabe repetírnosla si el
gobierno tiene la capacidad intelectual, la capacidad logística y la capacidad
decisiva de enfrentar este flagelo, todo induce que el gobierno tiene los
mecanismos pero no se atreve a enfrentarlo, ya que está la posibilidad de que si decide enfrentar la delincuencia con
justicia no caerán los pobrecitos sino los ricachotes y los hijos de estos y
ahí el caso sería triste, pero si lo hiciera fuera el inicio del avance de la sociedad.
Pero resumiendo este tema hablemos
de una revolución social de cambios jurídicos en la República Dominicana
donde una Dirección Nacional de Producción de Alimentos vas a ser sustentada
por la mano de obra de los encarcelados del país donde las cárceles se limpien
y los recintos de prisiones se hagan en las plantaciones encadenados en parejas
y por los menos cada brigada de 40 presos resguardados por dos militares. Estos
prisioneros condenados a tres, seis, uno, dos , cinco, diez, quince, veinte,
veinticinco y treinta años cumplan su condena en el trabajo, y a la hora de
cumplirla este organismo haga pago del servicio que hicieron durante su estadía
en este tipo de prisión.
Así mismo esta Ley deberá incluir
los menores que se transforman en padre, haciéndolo pagar el costo de un parto
en una menor y deliberar que el Estado tenga carga con las menores que sería lo
mismo que liberar al pueblo de cargas impositivas destinadas a proteger partos
de menores.
Así mismo se ve con aprecio que la
mitad de la reserva militar que el Estado tiene pagando el mantenimiento de
hombres alistados como decir zapatos, ropas, comidas y cheques cargando también
a la población de impuestos la mitad de estos hombres sean lanzados a las
calles, no como una emoción, sino como un servicio fijo en la calle, recogiendo
todos jóvenes y hombres sin trabajo y llevándolo a la plantación a trabajar y
cuando renove su vida se le paga el tiempo que duraron trabajando y se
despachan con orientaciones positivas fundamentalmente siendo productivo en la
sociedad.
Así mismo se plantea que todo hombre
o mujer que esté en la calle o en locales comerciales esté carnetizado
proyectando en qué organismo está asociado.
No es posible ver una gama de
hombres de lunes a domingo pasillando en la calle, otros en los parques y
algunos en equinas de negocios jugando el dómino y bebiendo cervezas.
Señores, el trabajo es un derecho
fundamental por tanto el Gobierno tiene que acudir a una arma bajo su mando
como la prohibición de la vagancia.
Otro elemento de aclaración es dejar a la libertad el que delinque o el
delinquió y no quiere ir a sembrar plátanos, yuca o desherbar o irrigar los
frutos que no vaya, pero que la sentencia que el Tribunal de da que la pague en
la cárcel bajo prisión, pero también pagándole al Estado por su negación al
trabajo en las plantaciones agrícolas y el precio del día en la cárcel será el
precio que le paguen por día al que está en la plantación.
Se entiende que aplicando estas
combinaciones no tenemos que matar a ningún delincuente y vamos a reducir este
mal a un por ciento asombroso.
La confianza volverá a la familia,
las calles estarán limpias de estas plagas, los centros de recreaciones se
disfrutarán con mejor placer, la población mejor se va a sentir con la carga de
impuesto, habrá una reivindicación moderna donde el pueblo pagaba para mantener
los delincuentes en las cárceles, ahora tendrán que producir para pagarle al
pueblo, comiendo barato con los que ellos trabajan.
Así mismo se corregirá el desorden
de tantos nacionales indocumentados por que caerán todos bajo la prisión de
producción de alimentos.
Entendemos que una sobre carga de
producción de alimentos los organismos competentes del Estado buscarían el
mercado en las Antillas Menores cercanas a la nuestra, pero también vamos a ver
que las menores van a dejar de parir y cuando paran la carga no será del Estado
sino del responsable aunque sea menor.
Señores, levantemos la bandera que
produzca la libertad de esta prisión delincuencial que tiene sometido el pueblo
dominicano donde no hay color, tampoco ideología, no hay distinción absoluta
para decir la delincuencia está presente.
Señores senadores, diputados y todo
el que tenga iniciativa legislativa no traten de observar este planteamiento
como aborrecible o una utopía por el simple hecho que mucho hay que trabajar en
plano intelectual principalmente modificando leyes, decretos y resoluciones,
pero de hacerlo la generación será la pionera de esta revolución social y
jurídica.
Despertemos bajo la pantalla que
trasciende a un pensamiento lúcido, justo, real y progresista como está demandando
una nueva sociedad dominicana, gracias amigo lector.