Los Hidalgos.-El padre Santiago Rodríguez será investido
como obispo de la Diócesis
de San Pedro de Macorís y Hato Mayor el sábado 30 de diciembre durante un
acto que se llevará a cabo en el multiuso techado de la Universidad Central
del Este (UCE), a las 10:00 de la mañana.
Rodríguez dijo que “me estoy preparando espiritualmente y
mentalmente para recibir a todas las personas que han recibido con mucha
alegría y mucho entusiasmo mi designación como obispo y que estarán presentes
en mi consagración el sábado 30 de diciembre, a las 10:00 de la mañana en la Sultana del Este.
El acto de su consagración recibirá la aprobación de manera
escrita y leída por el pueblo de Dios y la Conferencia del
Episcopado Dominicano mediante la cual se le designó como Obispo de San Pedro.
“A ese escrito de su designación como Obispo de San Pedro
de Macorís y Hato Mayor se le llama la Bula Papal, la cual se la entregará el Nuncio
Papal, después de presentarla al pueblo que se dé cita al acto religioso”,
señaló.
Luego de esa parte seguirá la Consagración Episcopal
que tiene categoría de ordenación de tercer grado, que es el grado
sacerdotal más alto dentro de las ordenaciones dentro de la Iglesia Católica.
“Es una consagración muy especial dentro de nuestra
Iglesia, durante la cual los señores obispos colocan sus manos sobre su cabeza,
me ungirá el que me consagra a nombre del Papa Francisco y luego se celebra la Eucaristía”,, señaló.
Durante el oficio religioso le entregarán formalmente los
elementos propios del obispo, en los cuales mencionó la Mitra, el Básculo, signo
del Pastor, que lleva el cayado y se le entregará el anilo, como símbolo
de la unidad de la Iglesia,
Cristo, esposo de la Iglesia.
“Se me presenta y recibe el clero que me tocará dirigir,
el cual le promete obediciencia y yo hará una obediencia pública al Santo Padre
para mantener íntegra el depósito de la fe, que es la doctrina sana, bajo los
lineamientos de la Santa
Sede y luego me dirigiré al pueblo de Dios”, informó.
Finalmente se le entronizará y se pondrá a presidir como
cabeza de la Diócesis San
Pedro de Macorís y Hato Mayor. Definió su consagración como un acto litúrgico
muy hermoso cargado de una alta simbología religiosa y muy significativa de lo
que es la Iglesia,
cuando consagra a un Obispo para ser un sucesor de los apóstoles.