Por Parmenio Paulino Nuesi.- El apresamiento de Juan Compres
“Guanchy”, dirigente comunitario de “Los Peregrinos” golpeado y vejado por agentes
policiales en Moca por la supuesta posesión de drogas, sin dudas se constituye
en una vulgar trama de muy mal gusto para aquellos ciudadanos sensatos y respetuosos
de las libertades públicas.-
Esa burda y franca violación a los derechos civiles puesta en
práctica de forma reincidente por la policía y
ocasionalmente por militares en "cada gobierno", debe quedar en el pasado.-
Obviamente, ha quedado bien claro con la decisión dictada
por el Juez de La Oficina
de Atención Permanente del Distrito Judicial de Moca, Anderson Cuevas, que esta vez se impuso
el poder de la ley, ordenando la libertad pura y simple del dirigente popular
conocido como Guanchy, al determinar que las actas de registro del vehículo por
parte de agentes policiales en el cual estaba la bolsa con la supuesta droga
fueron alteradas.-
Por su parte, la Procuraduría General
de la República
y la Policía Nacional
realizaron su trabajo ordinario, ordenando una investigación del caso y la
suspensión de la dotación policial de Moca.-
Esperamos que este caso fallido que afecta a muchos jóvenes
inocentes recluidos en centros de detenciones sirva de ejemplo para poner fin a los expedientes falsos que se
instrumentan cada día en La
Policía Nacional y en La Dirección Nacional
de Control de Drogas.-
Las autoridades deben preservar el derecho a la libertad de expresión, reunión y de movilización que tiene todo ciudadano, así como también el derecho a la protesta de manera cívica y el derecho a disentir del manejo de las cosas públicas.-