Entre
libros o arboledas
Entre libros o arboledas,
sembradíos o montañas
me encuentra cada mañana,
y el todo, todo me lega
del que en Los Hidalgos deja.
Mis ojos al despertar
escalan la
Septentrional …
hoy, dos flauteros se oyen
-privados, son mis Bethoven,-
en melodioso trinar.
Al
fisco mando el manda´o
Las frutas de Los Hidalgos
-para el mundo con amor-
las cultiva el productor
con sudor, constancia y trabajo.
No llega aquí, -a Los Hidalgos-,
En agua ni en otros bienes
de ese dinero que obtiene
el fisco con nuestro cacao…
al fisco mando el manda´o;
sin agua a este pueblo tiene.
¿Oyó
ei Presidente?
-Don Fefo, ¿ Oyó ei Presidente?
-Sí señoi ´ta desenfoca´o,
ei niega que hayan roba´o,
y en su gabinete hay gente
¡Ay!, robándose ei presente,
ei futuro y aigo má
pero pronto uté verá
cuando le roben la silla
taivé carajo decida
Trancai la maná morá.
Transfusión
de la del tipo de Duarte,
de la del tipo de Sánchez,
de la de un Mella y agregué
que Luperón no se quede.
Le urge a nuestra nación
esa sangre o transfusión.
“chapeada”; viene estafada
en otras y esta ocasión.