El occiso fue identificado como Domingo Antonio Disla
Henríquez de 25 años de edad, nativo del municipio Los Alcarrizos en la
provincia Santo Domingo quien supuestamente tenía varios meses residiendo en
Sosua donde supuestamente atendía un punto de venta y distribución de drogas en
el sector Maranatha.
Disla Henríquez fue acribillado con cuatro disiparon en la
cabeza, uno en el cuello y dos en las piernas ya que según especulan la
autoridades, el mismo fue torturado por su ajusticiadores en lo que parece ser
un ajuste de cuentas, a la misma vez su cadáver presenta varios tatuajes en los
brazos y el pecho
Al lugar se presentaron las autoridades del Ministerio
Público y de la
Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) de la Policía Nacional
quien acordonó el área para evitar por la numerosa cantidad de curiosos
pudieran contaminar la escena del crimen, en tanto que el cadáver yacía en el
suelo vestido con un polocher de rayas azules, un pantalón de camuflaje al
estilo militar y unas chancletas de color negro.
Según las informaciones ofrecidas por el médico legista
actuante, doctor Mario López, por la rigidez que presenta el cuerpo sin vida de
Disla Henríquez, se puede asegurar que su muerte ocurrió entre 12 a 13 horas antes del
macabro hallazgo, presumiéndose que antes de asesinarlo el joven muerto fue
golpeado y posiblemente torturado debido a las contusiones que presenta en la cabeza.

