Por el Lic. Nicanor Hernández Almonte
Los dominicanos y extranjeros que participaron en esas gloriosas expediciones tuvieron el valor de enfrentar con las armas a la tiranía más sangrienta e infernal conocida por América durante el siglo pasado. Aquellos valientes pagaron con sus vidas, con cárceles y torturas inenarrables su noble y patriótico gesto.
La gratitud dominicana honró las memorias de esos valerosos patriotas designando un importante sector del Distrito Nacional con el nombre de Centro de los Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo.
En el mismo sector se levantó un monumento en honor de los
héroes de la Raza
Inmortal , que también incluye un camposanto en el que reposan
los restos de 125 expedicionarios que pudieron rescatarse.
Ese camposanto es una extensión del Panteón Nacional, lugar
destinado sólo a aquellos que hicieron grandes aportes a la Patria. Se trata, sin
lugar a cuestionamientos, de un lugar altamente sagrado y que merece respeto.
Persona
Hace varios años fueron arrancadas y robadas las dos placas que contenían y mostraban en relieve sus datos históricos. También en otra ocasión se llevaron todos los cables eléctricos. El irrespeto no puede ser mayor.
Todos los monumentos y lugares sacros de la Patria deben ser dotados de
la vigilancia militar correspondiente para evitar que actos tan vergonzosos
como los narrados no vuelvan a repetirse. Es hora de que nuestros héroes y
mártires sean respetados y valorados en sus justas dimensiones. Es lo menos que
podemos hacer por ellos porque la deuda de gratitud que tenemos para con ellos
es enorme y sólo se paga de una manera: reafirmando su ideal de lucha.
