sábado, 27 de febrero de 2016

Vamos a hablar de los Monstruos

Por el Dr. José Pérez.- 
No podemos negar que son dos cosas diferentes las experiencias personales comparadas con las experiencias de las sociedades. 

Cuando hablamos de individuos, hay momentos difíciles que con prudencia y entereza se resuelven. Aunque la persona les da mente por un tiempo, se decide que es mejor olvidarse de ellos, o ponerlos detrás, como dicen algunos. Esas son las llamadas vivencias personales, las que en nuestro proceso de desarrollo, se acumulan como experiencias y nos hacen perspicaces y atentos; nos dan la sabiduría que se queda en nuestros cerebros como memorias para poder andar por el laberinto de la sociedad humana.”Olvídalo, que ya eso paso”, podría decir el caminante, mientras sigue su camino por la cuesta que pasa cerca del cacaotal, donde se oyen los carpinteros horodando con sus ta ta ta. Y uno se queda bajo la sombra de la guásuma, desde donde lo alcanza a ver perderse en la lejanía, solo escuchando el ruido de de la vida, que se desmigaja incontrolablemente.

! Que fácil seria si se pudiera decir lo mismo de las naciones asoladas por los monstruos. Pero no es así! Con las naciones el dolor es tan terrible que no pueden ni deben  olvidar. No deben escuchar a caminantes que llamen a cordura mientras pasan. 

Yo no creo que los monstruos realmente hayan pensado que las sociedades van a olvidarse de todos los crímenes y abusos, crueldades y atropellos, atrocidades y vejámenes que ellos han provocado. 

Ellos que pertenecen a la estirpe más maligna y despreciable. Muchos de los monstruos ni siquiera saben porque lo hacen; solo se dejan usar, y eso los hace más detestables. Ellos tienen un común denominador: con toda la apariencia de fuerza y formidable poder, son débiles instrumentos de las compañías multinacionales y se arrodillan cabizbajos ante la presencia de sus protectores metropolitanos. 

La burguesía internacional sabe como apropiarse de las riquezas de los países, crean un monstruo que se lo permite, sin importarle que la sociedad sufra y se atrase. Sus principales objetivos son: obstruir la adquisición de nuevas ideas por los jóvenes de los países, vanamente pensando que van a detener los cambios sociales; enriquecerse junto a sus familias con el dinero del estado; darles oportunidades a las compañías internacionales para que se aprovechen y saqueen las riquezas nacionales; y servirles de soporte a las ideas obscurantistas y medievales, y al lucrativo negocio de las religiones. Para el tiempo  que felizmente a ellos les llega el fin, los monstruos terminan con las valijas llenas, las barrigas llenas, las cuentas bancarias llenas y las tumbas llenas. Después de saciar su voracidad y su sed de sangre, ellos les han hecho tanto daño psicológico, económico y educativo  a las naciones, que pasan cientos de anos para cerrar las heridas, para paliar el dolor. 

Se pensaría que los monstruos vienen de una clase propia, pero no, ellos vienen de las entrañas de la sociedad y se ensañan contra esa misma sociedad, sirviendo de vehículo a las intenciones de dominio y robo. Permiten que sus amos dominen, mientras les dan la apariencia de que ellos son los que dominan. 

Y no hay mayor crimen que entregar la patria voluntariamente al pillaje extranjero para que la saquee impunemente. 

Aquellos que aparentaron irse cuando las guerras de independencia, mantienen el dominio psicológico, el odio y el racismo en nuestros continentes. Esos mismos que dejaron nuestros países envueltos en la pobreza, la corrupción, el oscurantismo y las supersticiones. Ejemplos de los monstruos están dondequiera en el planeta. Países violados por las compañías extranjeras con el soporte de la raza diabólica de los monstruos, La lista es tan extenso que es mejor no mencionar nombres; pero si quieren uno, déjenme hablarles del judío Francisco Franco. 

Más de cuarenta años destruyendo lo bueno que una vez floreció en España. Aliado al Hitler de Alemania para acabar con la esperanza de España, las ideas progresistas que se fueron con los millones asesinados y torturados. Y su último suspiro fue su acto más dañino: devolver la medieval monarquía a los pobres Españoles. Es interesante que se mencione al monstruo de España porque el Quisqueyano siempre ha tenido una obsesión con esa España corrupta, siempre vigilante como un cancerbero para mantener las ideas medievales del feudalismo en la isla. Ellos les han hecho pensar al Dominicano que su destino esta ligado al de España, cosa que no es verdad, pues cada nación escoge su propio sistema y el camino que mas convenga a sus  trabajadores y a sus habitantes. 

Al final del día somos nosotros los Quisqueyanos los que tenemos en nuestros hombros el futuro de la nación que vive en nuestra isla.

Pero, espérese un momento, que seria muy interesante si al tiempo que mencionamos a los monstruos que han asolado nuestros continentes, hablaremos también de las personas que los auparon y se aprovecharon como sanguijuelas y, cuando el tipo desaparece, ellos nunca aparecen, pero ellos están ahí en los grandes latifundios, en las grandes compañías y entidades bancarias y detrás de los muros del negocio de las religiones. Se fue, pero los grupos que lo sostuvieron se quedaron solapados, siempre protegidos, ocultos en la sombra. 

Que bueno seria que todos unidos gritáramos a esos señores capitalistas que nosotros estamos cansados de los monstruos con sus acciones monstruosas, cometiendo monstruosidades!