Santo Domingo-La “fuga” de dirigentes y cuadros importantes
de uno a otro partido político harán de estas elecciones un proceso muy
particular y característico, probablemente sin parangón en la historia
política de
Las deserciones o salidas de estos dirigentes, que tuviera
marcando un precedente referente a la quiebra o falta de unificación de las
organizaciones políticas, lesiona significativamente el sistema de partidos en
el país, ya afectado por una crisis que cada vez se hace más notable.
La desbandada que se produce, afectando casi en igualdad de
condición a los principales partidos, abona a la falta de credibilidad que se
tiene en el liderazgo político nacional, registrado numéricamente en las
encuestas.
La renuncia de dirigentes para juramentarte en partidos
contrarios, es incontable a la fecha, y el panorama presenta que esta crisis
pudiera no parar hasta muy cerca del día de las elecciones, el 15 de mayo.
Frustraciones, disgustos y resabios por decisiones internas
son las causas principales de esta pronunciada dispersión, de la que ningún
partido en particular ha podido sacar ventaja, ya que por igual todos han sido
afectados por la discordancia.