Profundizando en pensamientos y palabras se descubre que
desde el silencio se aprende a interpretar y crear conciencia del cúmulo de
deberes de los humanos para crear bases para la propia subsistencia como la común,
sin perder de vista las reglas y normas para actuar ante el mundo que nos
rodea.
Sin importar el curul que se ocupe todos tenemos uno o
varios desempeños para la productividad y subsistencia humana.
Todo está basado en el trabajo y el esmero con cada uno que
lo ejerza sin importar raza ni credo político y religioso.
San Pablo dice en una de sus epístolas “Me he enterado que
muchos viven muy ocupados en no hacer nada” “El que no trabaja que no coma”. El
Apóstol Santiago, Cap.2, 1-13 dice tratar igual a pobres y ricos, por que en el
Seol todos serán igual, aún descansen en buenos sepulcros, allí no habrá
diferencia porque todos olerán mal. Entonces por qué tanto orgullo y
prepotencia, incluso suspirando por encima de Dios. ¡Tremendo error! El alma irá
al trono divino sin la materia carne para rendir cuenta del comportamiento y
desempeño personal.
Acojámoslo al padre de las luces en quien no hay engaño ni
mentira, luchemos por ser transparentes y probos actuando con sabiduría sana y
pura.
Octubre Mes de la Familia.
