Santo Domingo.- Amnistía Internacional (AI)
denunció hoy la deportación de cincuenta y una personas desde República
Dominicana a Haití, entre las que se encuentran treinta niños nacidos en el
país y sus madres, además de otros catorce adultos, informó hoy la organización
en un comunicado.
Según la entidad, que teme la deportación masiva de más
inmigrantes de origen haitiano, en la mañana de ayer martes, dos microbuses
transportaron a treinta niños de entre siete y trece años, todo ellos nacidos
en República Dominicana, acompañados por algunas de sus madres.
En concreto la nota, difundida en la capital dominicana,
habla de siete mujeres haitianas adultas y de otros catorce inmigrantes que
viajaron, acompañados por religiosos, hasta San Juan de la Maguana , al suroeste del
país.
“A raíz de una sentencia emitida por el Tribunal
Constitucional en 2013, decenas de miles de personas, descendientes de
extranjeros, quedaron apátridas”, apuntan desde Amnistía Internacional.
Esa circunstancia, señalan, “llevó a las madres a intentar
inscribir a sus hijos en un registro creado por el Gobierno dominicano en mayo
de 2014, y destinado a regularizar la situación de niños nacidos de mujeres
inmigrantes irregulares.”
Amnistía Internacional también indica en el comunicado que
“los otros catorce inmigrantes deseaban ingresar en el Plan Nacional de
Regularización de Extranjeros, implantado en 2013 para los inmigrantes
indocumentados que viven en la República Dominicana.”
Sin embargo “unos veinte kilómetros antes de llegar a San
Juan de la Maguana ,
donde están las oficinas que realizan el proceso de inscripción para la
regularización de inmigrantes, los vehículos fueron detenidos en un control
militar.”
Allí, “los oficiales denegaron al grupo el acceso a la
ciudad por el hecho de ser inmigrantes indocumentados, y les indicaron a los
religiosos que les acompañaban que debían obtener un pase en la oficina de la Dirección de Migración
en Elias Piña, cerca de la frontera haitiano-dominicana.
Una vez llegaron al lugar indicado, “fueron detenidos y
acusados de ser ilegales, y ordenaron su inmediata deportación a Haití, sin
darles siquiera la oportunidad de un examen individual de cada caso, y tener
así la posibilidad de impugnar la legalidad de su detención o apelar la
decisión.”
Tras su arresto, el Ministerio de Interior dominicano
“autorizó que el grupo volviera a entrar en el país, pero en la mañana de hoy
aún permanecen en territorio haitiano”, asegura la nota, donde se destaca la
“especial situación de vulnerabilidad de los niños, ya que no son ciudadanos
haitianos, sino que siguen siendo apátridas.”