Las viviendas que fueron pasto de las llamas eran propiedad
de los nombrados Inés del Carmen Faustina Martínez, María Reyna Díaz y Eddy
Fermín Díaz. El rancho pertenecía al señor Cesar Cruz.
A Fermín Díaz se le quemaron 25 gallos de pelea, un cerdo
con 7 marinitos, un perro. Los afectados por el voraz incendio dijeron el fuego
comenzó en momentos que había energía eléctrico.
El siniestro fue sofocado por los bomberos de los municipios
de Imbert y de Altamira. El informe de la Policía establece que no hubo pérdida de vidas.