Los partidos políticos de la República Dominicana
deben dar un ejemplo de seriedad y ponerse de acuerdo para cuando vayan a
celebrar primarias o convenciones hacerlo el mismo día, para así puedan depurar
su padrón.
Resulta que no le conviene a
ninguno de los partidos debido a que quedará al desnudo la cantidad de
militantes que tiene cada organización política.
Los tres partidos
mayoritarios, entiéndase el PRD, PLD y el PRSC, dicen tener una cantidad de
militantes que si son dados a conocer efectivamente los fondos que le
suministra la Junta Central
Electoral mermarían un poco, aunque se ha tomado en cuenta la cantidad de votos
que obtienen en cada certamen electoral.
Si se hace la depuración de
los militantes de cada partido, se evitaría que cuando se celebre una convención
o primaria un partido le elija al otro el candidato; es sabido que ha sucedido
casos en que un partido político envía a su militancia a votar por el menos
preferido, y así tener la oportunidad de derrotarlo fácilmente en las
elecciones generales.
Ha sucedido en el PRSC, que
los perredeístas van en chorrera a votar en primarias que no le competen.
Recientemente se pudo observar
que perredeístas participaron en la elección para la escogencia de los
candidatos para ser miembros de Comité Central y que jamás participarían a
favor del PLD en una contienda electoral.
Si se depuran los padrones de
cada partido, se podrá obtener una cifra exacta de cuánto miembros tiene cada
organización política, y a la hora de votar no lo podrán hacer varias veces, es
decir participar de forma desproporcionada como se hace en la actualidad.
La
Ley de Partidos es una necesidad, para que ninguna
organización se adjudique la militancia que no tiene.
La
Junta Central Electoral tiene que poner
fechas conjuntas para que los partidos elijan sus candidatos y se acabe el
negocio que tiene la población, y que a la hora de votar se atrincheran para el
que le oferte dinero, por ese votan, si es que lo hacen.
La
Ley de Partidos tiene muchos años que se menciona, pero
parece que no le conviene, que se elimine el arrastre y que la persona que
tenga más simpatía sea la que resulte electa, no la que tenga más recursos económicos.
