Santo Domingo.- Con el inicio del nuevo año 2014 han surgido a relucir graves diferencias entre los seguidores del expresidente Hipólito Mejía, sobre los pasos que este debe dar de cara a la crisis que afecta al Partido Revolucionario Dominicano. Mientras Tony Peña Guaba y Ramón Alburquerque plantearon publicamente la necesidad de abandonar el PRD y formar otro partido politico, como paso previo a la construcción de un frente electoral para enfrentar al PLD en las elecciones del 2016, otros, como Ivelisse Prats Ramírez de Pérez y Enmanuel Esquea Guerrero, rechazan abandonar las filas del PRD para fundar otro proyecto político.
El vicepresidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Tony Peña Guaba aseguró esta semana que la octava división de esa organización es un hecho y advirtió que sólo un milagro evitaría ese nuevo cisma de la entidad política.
Djo que contrario a las siete divisiones anteriores, que se iba un minúsculo grupo del PRD, en esta ocasión sucederá todo lo contrario ya que se marchará la mayoría de los hombres y mujeres perredeístas.
Manifestó que nadie está obligado a lo imposible ya que Miguel Vargas Maldonado, a quien definió como el peor cáncer que ha tenido ese partido en toda su historia, no ha dejado otra alternativa que la división, tras la reunión celebrada el pasado 17 de diciembre.
El exconsul en Nueva York calificó dicha reunión como un encuentro privado de Vargas Maldonado con algunos de sus seguidores, de la cual se excluyeron más de 100 miembros de la Comisión Política.
Acusó al presidente Danilo Medina y a Leonel Fernández de estar azuzando esa nueva división perredeísta con la intención de gobernar sin oposición y retornar fácilmente al poder en los comicios del 2016.
En ese mismo sentido se pronunció el expresidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) Ramón Alburquerque, quien planteó en su cuenta de tweetter que la mayoría de los perredeístas deberían formar otro partido y establecer una gran alianza política, para poder ganar las elecciones presidenciales de 2016.
Afirmó que “antes el PRD era un proyecto político de esperanza y justicia social, ahora apena que Vargas Maldonado lo convierta a en mercado persa al servicio del PLD”. Alburquerque es el segundo dirigente perredeísta que plantea la posibilidad de una ruptura para echarle tierra a la crisis interna que tiene la organización política que preside Miguel Vargas Maldonado. La semana pasada lo hizo el vicepresidente del PRD Tony Peña Guaba, quien expresó que solo un milagro evitaría la octava división de ese partido.
Contrario a esos planteamientos, la dirigente perredeísta Ivelisse Prats de Pérez dijo este jueves que no está de acuerdo con la propuesta de que la facción del expresidente Hipólito Mejía forme otro partido diferente al Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
Dijo que ella no renunciará a las tradiciones del PRD, el jacho y la ideología del extinto líder José Francisco Peña Gómez.
