En nuestro país se necesita
que sea creada la Ley
de Partidos que puede traer consigo beneficios a la población y por ende a los
mismos partidos políticos.
La creación de un padrón
exclusivo para cada organización política, para que evite que en una convención
o primarias se repitan los mismos simpatizantes.
A saber en cada contienda
aparecen militantes que pertenecen a los tres partidos mayoritarios, lo que
indica que un partido se hace representar por votantes que no le pertenecen y
le hacen creer a la población que su padrón cuenta con un número de afiliados
que no son suyos.
Al suceder este fenómeno, los
partidos tienen la facultad de que enviar a su militancia que escojan al que
más le conviene, como se ha dado en ciertas ocasiones entre los partidos, de
seleccionarles a otro candidatos que tienen menos popularidad, pero que según
las votaciones resultan los más predilectos, para derrotarlos fácilmente.
En la selección de los
candidatos en la boleta, se podría votar por el que más se prefiera no
importando la colocación o posición en la boleta, que el ciudadano tenga la
oportunidad de escoger el que más le guste, sin que el sistema de arrastre lo
lleve a seleccionar el que le impongan.
Fue aprobado recientemente
una Ley en que sólo existe el arrastre para beneficiar a los senadores, dejando
de lado a los alcaldes municipales que continuará el arrastre para los
concejales que no será aplicada en las elecciones del año 2016.
Un aspirante a un cargo
electivo, no sólo debe contar con mucha simpatía, sino también debe tener mucho
dinero para convencer a los votantes para el sufragio.
Ya es tradición que los
políticos tienen que dar prebendas para recibir el favor de la población, yendo
en detrimentos de los que no cuentan con los recursos para optar por una
posición electiva.